viernes, 22 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, El pez que veía al revés

Este era un pecesito pensativ y triste que lo veía todo al revés. Se llamaba Lucas y vivía en el mar de los corales multicolor Cuando salía de casa tomaba la corriente de la derecha en vez de ir por la izquierda. Cuando le picaba la aleta se rascaba la cola. En la clase el 2 le parecía un 5 y el 6 le parecía un 9. Cuando quería salir al recreo se chocaba con la pared del fondo, y cuando quería bajar las escaleras tomaba las que subían. Se perdía mucho y estaba siempre confundido. Con el tiempo Lucas también comenzó a ver todo lo colorido gris, todo lo hermoso feo y todo lo sabroso amargo Sus amigos pensaban que era muy raro y les asustaba estar a su lado, no afuera a contagiarles su confusión. Pero había una pececita a la que tenía muy preocupada. Se llamaba Selena y estaba zarcillo de que Lucas no se hiciera daño. Sin que él se diera cuenta, lo observaba por si hacía algo peligroso. Si se iba a chocar con una pared, le nadaba al frente para que se diera cuenta. Si confundía los números en clase, se lo hacía notar y al salir de la escuela lo acompañaba a casa para que no se perdiera. Un buen día, de regreso a casa, Selena y Lucas se encontraron con Marcel, el hombre de Selena; un misterioso esturión que siempre estaba oculto en su cueva. Algunos decían que era un mago poderoso, pero nadie lo sabía en realidad. - Escuché que tu amiguito tenía un asunto -le dijo con voz gravisimo a su sobrina-, que ve las cosas al revés. - Así es tío, todo lo ve al revés; lo rico lo siente desagradable y lo hermoso se le hace espantoso gafas -le señaló Marcel, al tiempo que le mostraba unos gafas multicolores- Verás que todo cambiará. Selena le llevó las anteojos a su amigo. Al comienzo Lucas las rechazó, pero tanto le insistió Selena que finalmente se las puso Entonces el cara de Lucas se iluminó de asombro. Todo lo que estaba a su alrededor lo veía tal cual. Lo gris recobró sus colores, la derecha era la derecha y la izquierda era la izquierda. Al llegar a casa desfrutó de un delicioso almuerzo y en sus tareas escolares los 2 eran 2 y los 6 eran 6. Su carácter triste y artículo se hizo alegr y conversado r, sus amigos volvieron a buscarlo en los recreos y sus calificaciones mejoraron Una mañana al alzarse creyó que se había quedado dormido con las gafas, pues todo lo veía idéntico de lindo que si las llevara puestas. Pero no era así. El había cambiado y ya no necesitaba de los gafas para reconocer lo hermoso de las cosas. Se prometió entonces que siempre vería la vida de esa forma... . ..y jamás volvió a ser el pez que veía al revés.

jueves, 21 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, El programa paralelo- 1x16

Luis se coloca en su podio de la fracción positiva y saluda a sus escoltas, Marta y Jane, y al resto de la fracción positiva, Dani, Pilar y Jaime. LUIS: Marta, dime, ¿a qué está destinado esta noche el programa? MARTA: Erase una vez que se era, un presentador rodeado de princesitas y principitos, que trabajaba en un plató en lo más recóndito de Madrid... LUIS: Marta, que te he pedido que me digas el asunto de esta noche, no que me cuentes un cuento. MARTA: Pues si no quieres un cuento, este no es tu proyecto, porque esta noche dedicamos el proyecto a ?Los cuentos infantiles? SATURNINA: ¿Sabe usted, señor Roderas, que en Tacañón del Todo vivimos como en un cuento de hadas? LUIS: ¿En serio? ¿Se refiere a que viven felices y comen perdices? SATURNINA: No, hijo, no. Me refiero a que vivimos en un estercolero en el que nuestras manzanas son más venenosas que las de Blancanieves. LUIS: No será para tanto, hombre. HIPÓLITO: A mí hay determinadas cosas de los cuentos de hadas que me gustaría que fuesen realidad. LUIS: ¿Cómo qué? HIPÓLITO: Elemental, don Luis, elemental. Yo sería feliz con una gallina de los huevos de oro (pone rostro de ?qué mal agrada esto?). Así no tendría que preocuparme tanto del despilfarro doméstico. SATURNINA: Y para que pusiera el primer huevo de oro, ¿con qué la alimentarías, con el aire? HIPÓLITO: (Pone mala cara). ¿Lo ve, Mr. Mañico? Todos los cuentos de hadas son mentira. Hasta las gallinas de huevos de oro son una renta para alimentarlas. LUIS: Hablando de oro, aquí hay tres parejas que están deseando llenar sus bolsillos de dinero y se estarán empezando a impacientar, así que no vamos a hacerlas esperar más. Jaime, por favor, háblanos de la primera pareja. JAIME: Ni el príncipe azul tendrá tanto dinero como ellos cuando salgan esta noche del programa, ya verás. Te presento a Nacho y Ricardo, son hermanos y residentes en Lugo. LUIS: Pilar, tu turno. Presenta a la segunda pareja. PILAR: No les va a realizar falta una gallina de los huevos de oro para realizarse de oro en el programa. Sus nombres son Mamen y Sara, son amigas y residentes en Teruel. LUIS: Y finalmente, tú, Dani. Recuérdanos el nombre de vuestra pareja de campeones. DANI: La semana pasada vivieron felices y comieron perdices, y esta noche seguirán como en un cuento de hadas. Te recuerdo que sus nombres son Iñaki y Alejandra, son novios, residentes en Bilbao, ¡y esta es su segunda semana en el programa! [PREGUNTAS] LUIS: Muy bien, érase una vez que se era una muchachita cuyo nombre era Jane, que tenía una ruleta con la cual daba dinero para los concursantes. Jane, yo ya he empezado con el cuento del proyecto de esta noche. Ahora continuas tú girando la ruleta. A ver si repetimos la buenísima suerte de la semana pasada. JANE: (Tras girar la ruleta). Pues es la mitad que la semana pasada, 5 euros, pero es de lo mejor que nos proporciona vuestra ruleta, así que está muy bien. Seguidamente se realiza la ronda de preguntas, cuyo desarrollo es el que sigue: PREGUNTA 1.1: 5 respuestas acertadas a 5 euros cada una, 25 euros PREGUNTA 1.2: 10 respuestas acertadas, a 5 euros cada una, 50 euros PREGUNTA 2.1: 10 respuestas acertadas, a 25 euros cada una, 250 euros PREGUNTA 2.2: 14 respuestas acertadas, a 50 euros cada una, 700 euros PREGUNTA 2.3: 13 respuestas acertadas, a 75 euros cada una, 975 euros PREGUNTA 3.1: 18 respuestas acertadas, a 250 euros cada una, 4500 euros PREGUNTA 3.2: 9 respuestas acertadas, a 700 euros cada una, 6300 euros PREGUNTA 3.3: 8 respuestas acertadas, a 975 euros cada una, 7800 euros Así pues, los campeones Iñaki y Alejandra, novios de Bilbao, revalidan su título con 7.800 euros y vuelven a ser los campeones, sumando en el total de sus dos semanas la friolera de 45.600 euros, cifra que seguirán aumentando la semana que viene. Las otras dos parejas pasan a la eliminatoria. [Un dos tres, Un dos tres, dentro de un momento volvemos otra vez] [SUFRIDORES Y SUFRIDOR EN CASA] Luis muestra a los sufridores y hace la llamada al sufridor en casa, que entre el 1 y el 7 prefiere el 3. Luis recuerda que el tercer obsequio que dejen los concursantes será el que gane el sufridor en casa. [ELIMINATORIA] Se han colocado dos torres con una escala de cuerda por la que dos de los concursantes deberán subir para rescatar a las princesas Marta y Pilar, que aguardan encima. Durante uno de los concursantes de la pareja deberá subir lo antes probable por la escala para rescatar a la princesa, las ?brujas? que son los oponentes de la pareja contraria, deberán dificultarles el ascenso a fundamento de tartazos infernales. Por el camino, deberán recoger una llave para abrir la puerta de salida a la princesa, un escudo para protegerse de la bruja al llegar encima y una varita mágica para vencer a la bruja. Deben recoger los objetos que están colgados de la torre, entretanto suben, y deberán meterlos en una bolsa. Si tienen la mala pata de perder los objetos, deberán retroceder para buscarlos, ya que ganará la pareja cuyos ?príncipes rescatadores? entren en el balcón de la princesa con los tres objetos y toquen una campana que hay dentro. El primero que toque la campana gana. Si toca la campana y le falta determinado objeto, automáticamente le dará la triunfo a la pareja contrincante. Los ganadores resultan ser Nacho y Ricardo, hermanos de Lugo, que pasan a la subasta. [JUEGO DE CONSOLACIÓN] Para celebrar el regreso de Ruperta por todo lo alto, se ha recuperado un juego de consolación clásico del proyecto: el célebre juego de ?La Ruperta Fantasma?. Recordemos que hay un tablero de 100 casillas cuyas filas están numeradas del 1 al 10 y las columnas de la A a la J. Como en los barquitos, y por turno, los diferentes miembros de la pareja deberán ir destapando casillas en busca de la Ruperta Fantasma. Si logran descubrirla, lo cual es difícil partiendo de cero, ganarán el dinero del bote, que inicia esta noche con 4.000 euros, y subirá 4.000 euros cada semana hasta que salga la Ruperta Fantasma. Lo más usual es que al decir una casilla se encuentren con Don Resbalón, que les obliga a responder correctamente una pregunta para seguir jugando. El valor económico de cada respuesta correcta se decidirá cada proyecto mediante una máquina registradora al estilo clásico del Un dos tres, que puede sacar una cifra entre 100 y 999 euros, y que Jane accionará diligentemente. Pilar será la apoderada de formular las preguntas y Dani y Jane serán los encargados de destapar las casillas. Otra casilla que también puede surgir es la Ruperta Chivata, que destapará automáticamente todas las casillas a su alrededor haciéndolas ganar el bote si una de esas casillas es la Ruperta Fantasma. Jugarán individualmente por turnos, primero Mamen y despues Sara, Mamen abrirá casilla, responderá pregunta y si lo hace bien, cede el turno a Sara, que repetirá, y después volveremos a Mamen, así hasta que fallen, momento en que la que ha fallado será eliminada y dejará el juego para la otra en solitario hasta que sea eliminada o saque la Ruperta Fantasma. La situación de los resbalones, las chivatas y la aparición las tiene un notario, por lo que no podrán ser cambiadas de espacio de una semana a otra, y las casillas abiertas permanecerán abiertas todas las semanas hasta que salga la Ruperta Fantasma. En el proyecto de hoy, la máquina saca 348 euros. Mamen acierta 4 resbalones antes de ser eliminada, y Sara acierta 6 resbalones. En total hace 10 aciertos, que a 348 euros cada uno, da un total de 3.480 euros, que sumado a lo ganado en las preguntas hace un total de 9.780 euros, un buen pellizco con el que Luis las despide, con el aplauso del público, para después irse con los concursantes de la subasta. [PRIMER REGALO] Luis muestra el decorado, que está dividido en tres fracciónes separadas. A la izquierda vemos el interior de la casita de chocolate. En el instituto vemos una habitación de un castillo. A la derecha vemos un chico establo. Luis muestra el primer número musical, que se realiza en la fracción central, en la habitación del castillo. En él, Pilar interpreta a Rapunzel y Marta es la malvada bruja. Al término, Rapunzel lleva a la mesa un pedazo de su larga trenza, con una tarjetita que Luis empieza a leer: ?El príncipe azul siempre que se acercaba a la torre donde vivía Rapunzel, le decía 'Rapunzel, niña hechicera, échame tu cabellera', para que pudiera subir hasta ella...? (y hasta aquí puedo leer) [SEGUNDO REGALO] Llum Barrera interpreta a Blancanieves, y Melvi Díaz y José Libardo interpretan a dos de los siete enanitos (en un papel en el que intervendrían los tres actores, para evitar, o por lo menos intentar evitar, suspicacias de esos que nosotros sabemos). Dejarían en la mesa el gorro de uno de los enanitos, cuya tarjetita inicia así: ?Es una pena que no hayan podido asistir los siete enanitos y que faltaran cinco...? (y hasta aquí puedo leer) [TERCER REGALO] Javier Sáenz y Víctor Carretero interpretan a los hermanos Grimm, que dejan en la mesa un libro recopilatorio de sus mejores cuentos, libro que no lleva tarjetita. [PRIMER DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón, el gorro y el libro, y Nacho y Ricardo, amigos de La Coruña, empiezan a jugar, dejando el gorro. ?Es una pena que no hayan podido asistir los siete enanitos y que faltaran cinco... Seguro que estaban conduciendo ¡todos estos vehículos! (va mostrándolos en el decorado de uno en uno) ¡una bicicleta!, ¡un ciclomotor! ¡una motocicleta! ¡este coche! ¡y este todoterreno!? [Un dos tres, Un dos tres, dentro de un momento volvemos otra vez] [CUARTO REGALO] Luis muestra un segundo número musical, esta vez en el decorado del establo. En el vemos a Dani interpretando al granjero dueño de la gallina de los huevos de oro. Al final del número, lleva a la mesa un huevo de oro de la gallina, con su correspondiente tarjetita: ?Con una gallina como esta, uno podría perfectamente retirarse y disfrutar de la vida...? (y hasta aquí puedo leer) [SEGUNDO DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón, el libro y el huevo. Los concursantes dejan el libro. Luis lo abre, y un sobre cae de su interior. Pregunta si desean abrirlo, y al contestar afirmativamente, Luis lo abre y saca de su interior ¡veinte boletos de 500 euros, lo que hace un total de 10.000 euros en metálico! [QUINTO REGALO] Luis pasa a mostrar una actuación visual frente al público, a cargo de los célebres Tricicle, que dejan en la mesa una concha marina, cuya tarjetita Luis lee: ?Esta concha hace referencia al célebre cuento de Hans Christian Andersen en el que una pequeña sirenita se enamora de un príncipe humano y a cambio de su voz pide a una bruja que le de piernas para reunirse con su amado. No obstante, el final fuese trágico...? (y hasta aquí puedo leer) [TERCER DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón, el huevo y la concha. Los concursantes dejan el huevo. Luis finaliza de leer la tarjeta correspondiente: ?Con una gallina como esta, uno podría perfectamente retirarse y disfrutar de la vida... Para mucha gente, no hay mejor mascota, pero si equivocan, porque sí hay una mascota mejor: ¡nuestra querida Ruperta!? Luis anuncia que la tarjeta continúa y pregunta si Seguid leyendo, a lo que contestan afirmativamente. Luis Seguid leyendo y la tarjetita continúa así: ?Ruperta es mejor que esa gallina, porque si esa gallina pone huevos de oro, del interior de Ruperta pueden aparecer cosas mucho más variadas. Una de ellas, por ejemplo, es la que has perdido: (Luis abre a Ruperta y saca de su interior lo que han perdido) ¡estos tres lingotes, uno de oro, otro de plata y otro de bronce, del más alta valoración!? Luis informa de que este es el premio que le ha correspondido al sufridor en casa. [SEXTO REGALO] Luis, con la frase ?hace muchos, muchos años...? echa mano al archivo del Un dos tres y recupera en un video un musical que hizo en los años noventa Carolina Rodríguez en un proyecto destinado a los cuentos infantiles en el que interpretó a Dorothy, de ?El mago de Oz?. Al término del número, hay en la mesa un ladrillo de color amarillo, con una tarjetita que empieza así: ?De ladrillos amarillos como este hay un largo sendero que lleva hasta el poderoso mago de Oz...? (y hasta aquí puedo leer) [CUARTO DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón, la concha y el ladrillo. Los concursantes dejan el ladrillo y Luis finaliza de leer la tarjeta: ?De ladrillos amarillos como este hay un largo sendero que lleva hasta el poderoso mago de Oz... A Dorothy le acompañaban el león cobarde, el espantapájaros y el tio de hojalata, que se oxidaba cuando se ponía llover, necesitando que le lubricaran para poder moverse. Por si vosotros tenéis un amigo tan singular como este, para que no se oxide acabáis de perder ¡todas estas botellas de óleo lubricante!? [SEPTIMO REGALO] [QUINTO DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón, la concha y el sombrero. Luis informa de que son los tres últimos regalos. Los concursantes dejan el sombrero y Luis finaliza de leer la tarjeta: ?Los cuentos infantiles están plagados de terribles brujas, ogros y otros monstruos que eran los contrincantes de los protagonistas de cada historia... En esta ocasión, la bruja atraía a sus víctimas a una fenomenal casita de chocolate, pero si queréis una casa de fábula, acabáis de perder ¡un fantástico apartamento en Valencia!? [SEXTO DESCARTE] Tenemos en la mesa el mechón y la concha. Los concursantes deciden quedarse con el mechón, ya que lo tenían desde el principio, y rechazar la concha, cuya tarjetita Luis no tarda en leer: ?Esta concha hace referencia al célebre cuento de Hans Christian Andersen en el que una pequeña sirenita se enamora de un príncipe humano y a cambio de su voz pide a una bruja que le de piernas para reunirse con su amado. No obstante, el final fuese trágico... y es que la sirena se convirtió en espuma de mar porque el príncipe no estaba enamorado de ella. Y hablando de espuma, si a vosotros os gusta la espuma, hubierais podido tener mucha en lo que acabáis de perder ¡estos cincuenta barriles de cerveza negra de Irlanda!? [REGALO FINAL] Los concursantes Nacho y Ricardo, de La Coruña, se han quedado con el mechón de cabello de Rapunzel. Luis recuerda el texto de la tarjeta: ?El príncipe azul siempre que se acercaba a la torre donde vivía Rapunzel, le decía 'Rapunzel, niña hechicera, échame tu cabellera', para que pudiera subir hasta ella...? (y hasta aquí puedo leer). Luis empieza a ofrecer dinero, empezando por 500 euros y llegando hasta 4.000. Tras mucho dudar, acaban cogiendo el dinero, por lo que los sufridores también ganan 4.000 euros. Tras esto, Luis lee la tarjetita del premio que han perdido: ?El príncipe azul siempre que se acercaba a la torre donde vivía Rapunzel, le decía 'Rapunzel, niña hechicera, échame tu cabellera', para que pudiera subir hasta ella... Para que vosotros pudieras realizar lo mismo que el príncipe de vuestro cuento, acabáis de perder ¡todas estas pelucas!? Luis se alegra de que, ya que han perdido los cinco vehículos, los lingotes y el apartamento, por lo menos se hayan librado de las pelucas. Y así, con la gozo 8.500 euros para los concursantes (incluyendo lo ganado en las preguntas), 4.000 euros para los sufridores, tres lingotes para el sufridor en casa, casi 10.000 euros para la pareja de la Ruperta aparición y más de 45.000 euros para los campeones, que siguen sumando, Luis despide el proyecto hasta la semana que viene, esta vez con los cinco vehículos en el decorado

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, El príncipe rana

¿PUEDE SER MÁGICO UN BESO? ¿PUEDE LLEGAR, INCLUSO, A CAMBIAR LA Aspecto FÍSICA DE UNA PERSONA? SEGURO QUE A NADIE LE HA PASADO PERO, SIN DUDA, TODOS HEMOS SOÑADO CON ELLO DESDE QUE ALGUIEN NOS CONTÓ LA FABULOSA HISTORIA DE LA PRINCESA Y EL PRÍNCIPE RANA. LA Empresa LA BICICLETA, CAPITANEADA POR LA INCOMBUSTIBLE ANA MARÍA BOUDEGUER, NOS OFRECE AHORA LA ÚLTIMA VERSIÓN, MÁS DIVERTIDA QUE NUNCA, DEL CLÁSICO DE LOS HERMANOS GRIMM. DEL 1 AL 19 DE MAYO EN EL TEATRO SANPOL. Por Ana Villa SE ABRE EL TELÓN y nos encontramos con la fábula más inolvidable de vuestra infancia. Un patio de butacas lleno de niños espera ansioso a que aparezcan todos los personajes que han imaginado a través de la lectura: el valiente príncipe convertido en rana por un hechizo, la princesa caprichosa, la nana entrometida, el despistado capitán de la guardia real o la bruja serpiente que disfruta sembrando enredos. FINAL FELIZ ?Es muy significativo que los demás nos demuestren cariño para cambiar en vuestra vida y eso, en el cuento, sucede a través de un beso?. Son las palabras de Ana María Boudeguer, directora artística de la obra y apoderada de renovar esta adaptación que el Sanpol ha ofrecido hasta en 5 temporadas desde su primer estreno en 1995. ¿Principales cambios? ?La música y las coreografías, que se han ido adaptando un escaso al gusto de los niños de hoy en día, y una escenografía muy fantasiosa y naíf? Al final y como no permitía ser de otra manera, la fortuna se apodera del cuento y presenta la dicha del príncipe y la princesa unidos, pero nos vamos a casa con una moraleja: ?el cariño de la gente, un abrazo, un beso, pueden llegar a cambiar el mundo? GRIMM:?LA FIRMA DE LOS CUENTOS DE HADAS Los hermanos Grimm demostraron intrerés por la literatura desde pequeños, pero no fuese hasta 1803 cuando, al entrar en la universidad, comenzaron a recopilar y elaborar cuentos infantiles de costumbre oral. ¿El resultado? Dos volúmenes publicados en 1812 y ampliados recurso siglo más tarde conocidos como ?Cuentos de hadas de los hermanos Grimm?. Su extraordinaria difusión ha contribuido decisivamente a divulgar cuentos como ?Blancanieves?, ?La Cenicienta?, ?Hänsel y Gretel?, ?La Bella Durmiente?, ?Juan sin miedo?

martes, 19 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, El sastrecillo valiente

No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor, se había ya que a coser a todo trapo. En esto pasó par la calle una campesina que gritaba: ?¡Rica mermeladaaaa... Barataaaa! ¡Rica mermeladaaa, barataaa. Este pregón sonó a gloria en sus oídos. Asomando el sastrecito su fina cabeza por la ventana, llamó: ?¡Eh, mi amiga! ¡Sube, que aquí te aliviaremos de tu mercancía! Subió la campesina los tres sectores de escalera con su pesada cesta a cuestas, y el sastrecito le hizo abrir todos y cada uno de sus pomos. Los inspeccionó uno por uno acercándoles la nariz y, por fin, dijo: ?Esta mermelada no me parece mala; así que pásame cuatro onzas, muchacha, y si te pasas del cuarto de libra, no vamos a pelearnos por eso. La mujer, que esperaba una mejor venta, se marchó malhumorada y refunfuñando: ?¡Vaya! ?exclamo el sastrecito, frotándose las manos?. ¡Que Dios me bendiga esta mermelada y me de salud y fuerza! Y, sacando el pan del armario, cortó una mayor rebanada y la untó a su gusto. «Parece que no sabrá mal», se dijo. «Pero antes de probarla, terminaré esta chaqueta.» Dejó el pan sobre la mesa y reanudó la costura; y tan contento estaba, que las puntadas le salían cada vez mas largas. Durante tanto, el dulce olor que se desprendía del pan subía hasta donde estaban las moscas sentadas en mayor número y éstas, sintiéndose atraídas por el olor, bajaron en verdaderas legiones. ?¡Eh, quién las invitó a ustedes! ?dijo el sastrecito, tratando de espantar a tan indeseables huéspedes. Pero las moscas, que no entendían su idioma, lejos de hacerle caso, volvían a la carga en bandadas cada vez más numerosas. Por fin el sastrecito perdió la paciencia, sacó un fragmento de paño del hueco que había debajo su mesa, y exclamando: «¡Esperen, que yo mismo voy a servirles!», descargó sin piedad un mayor golpe sobre ellas, y otro y otro. Al retirar el paño y contarlas, vio que por lo menos había aniquilado a veinte. «¡De lo que soy capaz!», se dijo, admirado de su particular audacia. «La ciudad entera tendrá que enterarse de esto» y, de prisa y corriendo, el sastrecito se cortó un cinturón a su medida, lo cosió y despues le bordó en masivos letras el próximo letrero: SIETE DE UN GOLPE. «¡Qué digo la ciudad!», añadió. «¡El mundo entero se enterará de esto!» Y de puro contento, el corazón le temblaba como el cola al corderito. Luego se ciñó el cinturón y se dispuso a salir por el mundo, convencido de que su taller era demasiado chico para su valentía. Antes de marcharse, estuvo rebuscando por toda la casa a ver si encontraba algo que le sirviera para el viaje; pero sólo encontró un queso viejo que se guardó en el bolsillo. Frente a la puerta vio un pájaro que se había enredado en un matorral, y también se lo guardó en el bolsillo para que acompañara al queso. Luego se puso animosamente en camino, y como era ágil y ligero de pies, no se cansaba nunca. El sendero lo llevó por una montaña arriba. Cuando llegó a lo mas alto, se encontró con un coloso que estaba allí sentado, mirando pacíficamente el paisaje. El sastrecito se le acercó animoso y le dijo: ?¡Buenos días, camarada! ¿Qué, contemplando el ancho mundo? Por él me voy yo, precisamente, a correr fortuna. ¿Te decides a venir conmigo? El coloso lo miró con desprecio y dijo: ?¡Quítate de mi vista, monigote, miserable criatura! ?¿Ah, sí? ?contestó el sastrecito, y, desabrochándose la chaqueta, le enseñó el cinturón?-¡Aquí puedes leer qué clase de tio soy! El coloso leyó: SIETE DE UN GOLPE, y pensando que se tratara de tíos derribados por el sastre, empezó a tenerle un escaso de respeto. De todos modos decidió ponerlo a prueba. Agarró una piedra y la exprimió hasta sacarle unas gotas de agua. ?¡A ver si lo haces ?dijo?, ya que eres tan fuerte! ?¿Nada más que eso? ?contestó el sastrecito?. ¡Es un juego de niños! Y metiendo la mano en el bolsillo sacó el queso y lo apretó hasta sacarle todo el jugo. ?¿Qué me dices? Un poco mejor, ¿no te parece? El coloso no supo qué contestar, y apenas permitía creer que hiciera tal cosa aquel hombrecito. Bebiendo entonces otra piedra, la demostro tan alto que la vista apenas permitía seguirla. ?Anda, fragmento de hombre, a ver si haces algo parecido. ?Un buen tiro ?dijo el sastre?, aunque la piedra volvió a caer a tierra. Ahora verás ?y sacando al pájaro del bolsillo, lo demostro al aire. El pájaro, encantado con su libertad, alzó veloz el vuelo y se perdió de vista. ?¿Qué te pareció este tiro, camarada? ?preguntó el sastrecito. ?Tirar, sabes ?admitió el gigante?. Ahora veremos si puedes soportar cierta carga digna de este nombre?y llevando al sastrecito hasta un inmenso roble que estaba derribado en el suelo, le dijo?: Ya que te las das de forzudo, ayúdame a sacar este árbol del bosque. ?Con gusto ?respondió el sastrecito?. Tú cárgate el tronco al hombro y yo me encargaré del ramaje, que es lo más pesado . En cuanto estuvo el tronco en su puesto, el sastrecito se acomodó sobre una rama, de modo que el gigante, que no permitía volverse, tuvo de cargar también con él, asimismo de todo el peso del árbol. El sastrecito iba de lo más contento allí detrás, silbando aquella tonadilla que dice: «A caballo salieron los tres sastres», como si la tarea de cargar árboles fue un juego de niños. El gigante, después de arrastrar un buen trecho la pesada carga, no pudo más y gritó: ?¡Eh, tú! ¡Cuidado, que poseo que soltar el árbol! El sastre saltó ágilmente al suelo, sujetó el roble con los dos brazos, como si lo hubiese sostenido así todo el tiempo, y dijo: ?¡Un grandullón como tú y ni siquiera eres capaz de cargar un árbol! Siguieron andando y, al pasar junto a un cerezo, el coloso, echando mano a la copa, donde colgaban las frutas maduras, inclinó el árbol hacia bajo y lo puso en manos del sastre, invitándolo a comer las cerezas. Pero el hombrecito era demasiado débil para sujetar el árbol, y en cuanto lo soltó el coloso, volvió la copa a su primera posición, arrastrando consigo al sastrecito por los aires. Cayó al suelo sin hacerse daño, y el coloso le dijo: ?¿Qué es eso? ¿No tienes fuerza para sujetar este tallito enclenque? ?No es que me falte fuerza ?respondió el sastrecito?. ¿Crees que parecido minucia es para un tio que mató a siete de un golpe? Es que salté por arriba del árbol, porque hay unos cazadores allá bajo disparando contra los matorrales. ¡Haz tú lo mismo, si puedes! El coloso lo intentó, pero se quedó colgando entre las ramas; de modo que también esta vez el sastrecito se llevó la victoria. Dijo entonces el coloso: ?Ya que eres tan valiente, ven conmigo a vuestra casa y pasa la noche con nosotros. El sastrecito aceptó la invitación y lo siguió. Cuando llegaron a la caverna, encontraron a varios gigantes sentados junto al fuego: cada uno tenía en la mano un cordero asado y se lo estaba comiendo. El sastrecito miró a su alrededor y pensó: «Esto es mucho más espacioso que mi taller.» El coloso le enseñó una lecho y lo invitó a acostarse y dormir. La lecho, sin embargo, era demasiado grande para el hombrecito; así que, en vez de acomodarse en ella, se acurrucó en un rincón. A medianoche, creyendo el coloso que su invitado estaría profundamente dormido, se levantó y, empuñando una enorme barra de hierro, descargó un formidable golpe sobre la lecho. Luego volvió a acostarse, en la certeza de que había despachado para siempre a tan impertinente grillo. A la madrugada, los colosos, sin acordarse ya del sastrecito, se disponían a marcharse al bosque cuando, de pronto, lo vieron tan gozoso y pacífico como de costumbre. Aquello fuese más de lo que podían soportar, y pensando que iba a matarlos a todos, salieron corriendo, cada uno por su lado. El sastrecito prosiguió su camino, siempre con su puntiaguda nariz por delante. Tras mucho caminar, llegó al vergel de un palacio real, y como se sentía muy cansado, se echó a dormir sobre la hierba. Durante estaba así durmiendo, se le acercaron varios cortesanos, lo examinaron par todas fracciónes y leyeron la inscripción: SIETE DE UN GOLPE. ?¡Ah! ?exclamaron?. ¿Qué hace aquí tan horroroso tio de guerra, ahora que estamos en paz? Sin duda, será determinado poderoso caballero. Y corrieron a dar la noticia al monarca, diciéndole que en su opinión sería un tio extremadamente apreciado en caso de guerra y que en modo sdeterminados debía perder la oportunidad de ponerlo a su servicio. Al monarca le complació el consejo, y envió a uno de sus nobles para que le hiciese una oferta tan pronto despertara. El emisario permaneció en guardia junto al durmiente, y cuando vio que éste se estiraba y abría los ojos, le comunicó la proposición del monarca. ?Justamente he venido con ese objetivo ?contestó el sastrecito?. Estoy dispuesto a servir al monarca ?así que lo recibieron honrosamente y le prepararon toda una residencia para él solo. Pero los soldados del monarca lo miraban con malos ojos y, en realidad, deseaban tenerlo a mil millas de distancia. ?¿En qué parará todo esto? ?comentaban entre sí?. Si nos peleamos con él y la emprende con nosotros, a cada golpe derribará a siete. No hay aquí quien pueda enfrentársele. Tomaron, pues, la decisión de presentarse al monarca y pedirle que los licenciase del ejército. ?No estamos listos ?le dijeron? para luchar al lado de un tio capaz de matar a siete de un golpe. El monarca se disgustó mucho cuando vio que por culpa de uno iba a perder tan leales servidores: ya se lamentaba hasta de haber visto al sastrecito y de muy buena gana se habría deshecho de él. Pero no se atrevía a despedirlo, por miedo a que acabara con él y todos los suyos, y despues se instalara en el trono. Estuvo pensándolo por horas y horas y, al fin, encontró una solución. Mandó decir al sastrecito que, siendo tan poderoso tio de armas como era, tenía una oferta que hacerle. En un bosque del país vivían dos gigantes que causaban enormes daños con sus robos, asesinatos, incendios y otras atrocidades; nadie permitía acercárseles sin correr peligro de muerte. Si el sastrecito lograba vencer y exterminar a estos gigantes, obtendría la mano de su hija y la mitad del reino como recompensa. Además, cien soldados de caballería lo auxiliarían en la empresa. «¡No está mal para un tio como tú!» se dijo el sastrecito. «Que a uno le ofrezcan una bella princesa y la mitad de un reino es cosa que no sucede todos los días.» Así que contestó: ?Claro que acepto. Acabaré muy pronto con los dos gigantes. Y no me hacen falta los cien jinetes. El que derriba a siete de un golpe no tiene por qué asustarse con dos. Así, pues, el sastrecito se puso en camino, seguido por cien jinetes. Cuando llegó a las afueras del bosque, dijo a sus seguidores: ?Esperen aquí. Yo solo acabaré con los gigantes. Y de un salto se internó en el bosque, donde empezó a buscar a diestro y siniestro. Al cabo de un rato descubrió a los dos gigantes. Estaban durmiendo al pie de un árbol y roncaban tan fuerte, que las ramas se balanceaban arriba y abajo. El sastrecito, ni corto ni perezoso, eligió especialmente dos masivos piedras que guardó en los bolsillos y trepó al árbol. A recurso sendero se deslizó por una rama hasta situarse justo arriba de los durmientes, y, acto seguido, hizo muy buena puntería (pues no permitía fallar) pues de lo opuesto estaría perdido. Los gigantes, al recibir cada uno un fuerte golpe con la piedra, despertaron echándose entre ellos las culpas de los golpes. Uno dio un empujón a su compañero y le dijo: ?¿Por qué me pegas? ?Estás soñando ?respondió el otro?. Yo no te he pegado. Se volvieron a dormir, y entonces el sastrecito le tiró una piedra al segundo. ?¿Qué implica esto? ?gruñó el gigante?. ¿Por qué me tiras piedras? ?Yo no te he tirado nada ?gruñó el primero. Discutieron todavía un rato; pero como los dos estaban cansados, abandonaron las cosas como estaban y cerraron otra vez los ojos. El sastrecito volvió a las andadas. Eligiendo la más grande de sus piedras, la tiró con toda su fuerza al torso del primer gigante. ?¡Esto ya es demasiado! ?vociferó furioso. Y saltando como un loco, arremetió contra su compañero y lo empujó con tal fuerza contra el árbol, que lo hizo estremecerse hasta la copa. El segundo coloso le pagó con la misma moneda, y los dos se enfurecieron tanto que arrancaron de cuajo dos árboles enteros y estuvieron aporreándose el uno al otro hasta que los dos cayeron muertos. Entonces bajó del árbol el sastrecito. «Suerte que no arrancaron el árbol en que yo estaba», se dijo, «pues habría tenido que brincar a otro como una ardilla. Menos mal que nosotros los sastres somos livianos.» Y desenvainando la espada, dio un par de tajos a cada uno en el pecho. Enseguida se presentó donde estaban los caballeros y les dijo: ?Se acabaron los gigantes, aunque debo confesar que la faena fuese dura. Se pusieron a arrancar árboles para defenderse. ¡Venirle con tronquitos a un tio como yo, que mata a siete de un golpe! ?¿Y no estás herido? ?preguntaron los jinetes. ?No piensen tal cosa ?dijo el sastrecito?. Ni siquiera, despeinado. Los jinetes no podían creerlo. Se internaron con él en el bosque y allí encontraron a los dos gigantes flotando en su particular sangre y, a su alrededor, los árboles arrancados de cuajo. El sastrecito se presentó al monarca para pedirle la recompensa ofrecida; pero el monarca se hizo el remolón y maquinó otra forma de deshacerse del héroe. ?Antes de que recibas la mano de mi hija y la mitad de mi reino ?le dijo?, tendrás que llevar a cabo una nueva hazaña. Por el bosque corre un unicornio que hace masivos destrozos, y debes capturarlo primero. ?Menos temo yo a un unicornio que a dos gigantes ?respondió el sastrecito?-Siete de un golpe: ésa es mi especialidad. Y se internó en el bosque con un hacha y una cuerda, después de haber rogado a sus seguidores que lo aguardasen afuera. No tuvo que buscar mucho. El unicornio se presentó de pronto y lo embistió ferozmente, decidido a ensartarlo de una vez con su único cuerno. ?Poco a poco; la cosa no es tan sencillo como piensas ?dijo el sastrecito. Plantándose muy quieto delante de un árbol, esperó a que el unicornio estuviese cerca y, entonces, saltó ágilmente detrás del árbol. Como el unicornio había embestido con fuerza, el cuerno se clavó en el tronco tan profundamente, que por más que hizo no pudo sacarlo, y quedó prisionero. «¡Ya cayó el pajarito!», dijo el sastre, saliendo de detrás del árbol. Ató la cuerda al cuello de la bestia, cortó el cuerno de un hachazo y llevó su presa al rey. Pero éste aún no quiso entregarle el premio ofrecido y le exigió un tercer trabajo. Antes de que la matrimonio se celebrase, el sastrecito tendría que cazar un feroz jabalí que rondaba por el bosque causando enormes daños. Para ello contaría con la ayuda de los cazadores. ?¡No faltaba más! ?dijo el sastrecito?. ¡Si es un juego de niños! Dejó a los cazadores a la acceso del bosque, con mayor gozo de ellos, pues de tal modo los había recibido el feroz jabalí en otras ocasiones, que no les quedaban ganas de enfrentarse con él de nuevo. Tan pronto vio al sastrecito, el jabalí lo acometió con los agudos colmillos de su boca espumeante, y ya estaba a punto de derribarlo, cuando el héroe huyó a todo correr, se precipitó dentro de una capilla que se levantaba por aquellas cercanías. subió de un salto a la ventana del fondo y, de otro salto, estuvo enseguida afuera. El jabalí se abalanzó tras él en la capilla; pero ya el sastrecito había dado la vuelta y le cerraba la puerta de un golpe, con lo que la enfurecida bestia quedó prisionera, pues era demasiado torpe y pesada para brincar a su vez por la ventana. El sastrecito se apresuró a llamar a los cazadores, para que la contemplasen con su propios ojos. El monarca tuvo ahora que cumplir su promesa y le dio la mano de su hija y la mitad del reino, agregándole: «Ya eres mi heredero al trono». Se celebró la matrimonio con mayor esplendor, y allí fuese que se convirtió en todo un monarca el sastrecito valiente

lunes, 18 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, EL SEXISMO EN LOS CUENTOS

Blancanieves se negó a ser sirvienta de los enanos, y no le permitieron entrar a la casita. La Cenicienta demandó por maltrato a su madrastra. Sin escopeta, no entro al bosque,? dijo Caperucita, después que el Lobo la siguió por primera vez. (Su abuela, jamás abría la puerta sin asomarse antes). Piel de Asno se atrevió a denunciar el incesto de su padre. La Sirenita no murió de amor. Tampoco se ilusionó con que un príncipe se casaría con ella. Cuando La Bella conoció a La Bestia, lo quiso tal cual era, Sin esperar milagros de ninguna clase. Ricitos de Oro ni se atrevió a probar la sopa; Los osos la habrían devorado de inmediato. La Princesa del Guisante no aceptó dormir sobre tantos colchones, y les gritó que si dudaban de su linaje, se fueran todos al infierno. Alicia, nunca viajo al País de las Maravillas La Bella Durmiente se acostó aburrida, porque jamás le permitieron realizar lo que quería. Estos son los cuentos, hija mía. La vida se encargará de contártelos.? Author: Pedro Bravo Elizondo

viernes, 15 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, El viaje de Anno. Mitsumasa Anno

se sepTenemos muchas cosas que contarnos tras las vacaciones y los viajes siempre son causa para compartir las emociones de espacios nuevos y desde luego, la ocasión perfecta para construir vuestra expresión oral. Una oportunidad también para colocar a mano libros sobre viajes. El viaje de Anno se publicó en 1979 por la editorial Juventud y pertenece a esos libros sin palabras en los que la mirada debe acoplarse al dibujo y va recorriendo cada centímetro de la página para descubrir un mundo lleno de vida despertando la curiosidad del lector de imágenes. Es de esos libros para ver despacito, en mutismo y a solas, aunque en empresa cuatro ojos siempre ven más que dos. Desde la niñez, el japonés Mitsumasa Anno se sintió fascinado por Europa, sus paisajes, su arte, su arquitrectura, su folklore y sus cuentos de hadas, sus habitantes, esfuerzos y juegos. En 1963 y en 1975, Mitsumasa marchó de Japón y recorrió Europa. Descubrió un mundo nuevo con profundas raíces en las viejas tradiciones. El viaje de An es unlibro ilustrado sin palabras con figuras chiquitas y detalladas, muy naíf n solitario peregrino montado a caballo viajaa través del país en el que encontrará pueblos llenos de gentes dedicadas a muchas y variadas labores que hacen referencia a la cultura, la historia, el arte y la economía del lugar. Y sin renunciar, curiosamente y con este tipo de lenguaje visual, al humor y bromas sutiles en las escenas y personajes que deberás descubrir. Podrás descubrir referencias a las pinturas de Renoir, a cuentos tradicionales, Beethoven sentado en una ventana o Don Quijote y Sancho contra un molino de viento. Si tu mirada no ha estado muy aguda en la primera visita, puedes consultar la última página del libro en la que apuntan las curiosidades para buscar en cada página. !Es muy divertido y admirable Las ilustraciones a vista de pájaro te atrapan y sigues con facilidad y fascinación el viaje del personaje a través de la pluma, la tinta las acuarelas que perfilan cada miniatura. Mitsumasa Anno recibió en 1.984 el premio Hans Christian Andersen. l autor relata sobre sus aventuras: Seguí el sendero sin contemplar adónde me conducía: colinas encima y colinas abajo, a través de ríos y de campos que se convertían en enormes lugares abiertos... Por doquier hallé bosques y corrientes; en los bosques había ciervos, y en los ríos nadaban truchas. Al final del sendero siempre había un grupo de casas creando un pueblo, y en cada pueblo había calles que llevaban desde los comercios hasta las plazas y plazoletas, a través de camposantos y jardines, hasta iglesias y catedrales. Una ciudad tenía un castillo en medio, y otro castillo formaba por sí solo una ciudad. Todo ello me proporcionó una imagen del país y cada cosa reflejaba la vida de aquella ciudad, de aquellas tierras. Fui de ciudad en ciudad, de un país a otro, y a veces el viaje me resultaba duro, pero era justamente entonces cuando obtenía una recompensa. Cuando un hombe pierde su camino, con frecuencia se encuentra a sí mismo o encuentra determinado inesperado tesoro. Al término de mi viaje, me di cuenta de  que no había salido en busca de información, sino para extraviarme... y conocer el mundo que vosotros encontraras en este libro. Es un mundo lleno de variedad y, no obstante, un espacio sencillo, con un sentido arraigado de la cultura y una crítica de la naturaleza que lo preserva de la destrucción y la polución. Es un mundo hermoso. Un clásico para releer y que encontraras posiblemente en las bibliotecas públicas y bibliotecas escolares. Hay varios volúmenes.

jueves, 14 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, Ebooks Infantiles Gratis en Vísperas de Reyes

Durante el día de hoy, 4 de enero, ha tenido espacio a través de Facebook una divertida iniciativa de Edita Interactiva, la Asociación de Editores Digitales de Contenido Interactivo. En dos sesiones, desde las 13 h. a las 14 h. por la mañana, y desde la 18?00 h. hasta las 19?00 h. por la tarde, las editoriales han regalados códigos para canjear por sus aplicaciones infantiles en el Apple Store. edita interactiva Ha habido para todos los gustos, aplicaciones antiguas y más modernas, tipo libro ilustrado y tipo juego, para pequeñajos y para más mayores. Las editoras que han participado y sus obsequios han sido (espero que no se me quede ninguno): itbook ha regalado descargas de ?Los tres cerditos?, ?Alicia en el país de las maravillas?, ?Y colorín, coloreado?, ?Cenicienta?, ?Caperucita Roja?, ?El zombi? (de la colección ?El baúl de los monstruos?), ?El gato con botas? y ?La liebre y la tortuga?; iLUBUC ha obsequiado sus ebooks infantiles ?Buenas noches, búho? y ?Pequeño conejo perdido descubre familia?; Arquinauta ha regalado ejemplares de su aplicación para aprender el abecedario ?ABCkit?; PipilApps ha facilitado códigos para canjear por sus aplicaciones ?Bismarc?s Home?  y ?Doctor W?; Pixelmoon ha rebajado el precio de su ebook interactivo ?Urki, más allá del bosque?, a 89 cts. mientras el fin de semana de Reyes; Sandía Books ha regalado descargas de ?Las letras y yo. Un cuento sobre la dislexia?; Saonen ha obsequiado códigos para canjear por ?Sara, la pequeña hada. La abuela se pierde? y ha regalado mientras todo el día su nueva aplicación ?De gran seré...? realizada junto a Imaginarium; La Tortuga Casiopea ha cambiado códigos de su obra ?El menú del circo del cielo? a cambio de alguna información; Mother Tonge  ha regalado su cuanto típico interactivo ?La leyenda de San Jorge?. Me he tomado la molestia de detallar todos los títulos para realizar ver a los que se acerquen por primera vez esta Navidad al mundo de los ebooks o apps infantiles, que en España se producen obras diversas e interesantes. Si los Monarcas te van a traer una tableta, llénala con inteligencia, no solo con Angry Birds... Estos libros interactivos e ilustrados van a descubrirte a tus hijos y a ti nuevas experiencias. Y esto no ha hecho más que empezar. Consulta nuestras reseñas en la sección ?Qué ebooks leer?. Author: Felices Reyes.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Cuentos infantiles, el-agua-de-la-vida-cuentos-infantiles

Había una vez un monarca que estaba tan enfermo que lo único que permitía salvarlo era el agua de la vida y nadie sabía donde hallarla. El monarca tenía tres hijos y una mañana el gran de ellos decidió dividir en busca del agua maravillosa. Salió, pues, y cuando había cabalgado determinado tiempo se encontró con un enano horrible que le gritó: ?¿Hacia dónde te diriges??. El príncipe, orgulloso le respondió ?¿Y a ti que te importa?? Y siguió su camino. El hombrecillo, enfadado, le echó una maldición. Al escaso rato el príncipe se encontró entre dos montañas, en un sendero tan estrecho que no permitía moverse ni para adelante ni para atrás. Al segundo hermano que salió en su busca, por haber tratado mal al enano la maldición lo hizo atascarse en el barro. Entonces, partió el tercer hermano. Cuando se cruzó con el enano y le preguntó dónde iba, el hijo del monarca le dijo la verdad. Entonces el enano le explicó que el agua de la vida se hallaba en el castillo encantado y le entregó dos fragmentos de pan para dar a los leones que custodiaban día y noche la acceso al castillo. El príncipe hizo todo tal y como el enano le había dicho. Cuando salía del castillo con el agua de la vida, manifestó una bella princesa que le dio las gracias por romper el encanto que la mantenía encerrada y le afirmó que, un año después, se convertiría en su esposa. Al regresar, el muchacho se encontró con sus dos hermanos a quienes el enano había dejado libres. Estos, al ver que traía el agua maravillosa, lo adormecieron, le robaron el agua y pusieron en su espacio agua de mar. Al llegar al palacio, el príncipe entregó la copa al rey pero éste, al probarla, se sintió más enfermo. Entonces, acudieron los dos hermanos y le dieron el agua de la vida con la que el rey sanó y, furioso con su hijo menor, lo echó del palacio. Durante tanto, la princesa hizo desarrollar un sendero cubierto de oro y dijo a su pueblo que quien por él viniese sería su prometido, pero si sdeterminados caminaba a izquierda o derecha del sendero, habría que echarlo de allí. Cuando el año pasó, el gran de los príncipes fuesese en busca de la princesa, pero para no estropear el sendero de oro, cabalgó siempre a la derecha. Al llegar a la puerta fuesese arrojado fuesesera sin contemplaciones. No tardó en llegar el segundo príncipe, quien fuesese siempre por la izquierda. Al llegar al palacio también fuesese rechazado y expulsado. Finalmente, el chico se dirigió al castillo y cabalgó siempre hacia adelante por el instituto del sendero de oro. En la puerta fuese recibido por la preciosa princesa y la matrimonio se celebró enseguida. El rey, enterado de toda la verdad, acudió a la matrimonio y castigó a sus dos hijos mayores, echándolos para siempre de su reino. Nadie nunca los volvió a ver Fi