martes, 31 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, El insecto más raro del mundo

El insecto más raro del mundo
El bicho mas extraño del mundo En alguna ocasion, sucedio que varios investigadores estaban en la selva tratando de estudiar al bicho mas extraño del mundo. Nadie lo habia visto y solo se sabia de su exitencia por algunos restos y su sonido caracteristico, semejante al ladrido de un perro con dolor de muelas "guuuuuuuuhhh....ay!", y todos querian ser los primeros en fotografiarlo y estudiarlo. El "bicho" era un animal nocturno, asi que mientras el dia los cientificos se entretenian con otros estudios o hablando unos con otros. De entre todos ellos, llamaba la vigilancia Sir Walter Tickishmikicks: era un señor muy formal y agradable, con un chico bigotito y un mayor sombrero de explorador, pero que todos los dias, antes de merendar, dedicaba una hora sentado en su mesa a ubicar todos sus objetos y aparatos con meticulosa precision: el cuaderno de notas, justo al borde, en al lado derecho de la mesa, un escaso mas alla de la grabadora y junto a los 5 lapices: negro, rojo, azul, verde y amarillo, siempre en ese mismo orden; la lampara hacia el final de la mesa, al lado de la camara fotografica, en la izquierda... y asi todas las cosas, hasta el mas chico de los detalles. Todos pensaban divertidos que aquel hombrecillo era el mejor ejemplo de la famosa obsesion de los ingleses por el orden. Muchas noches estuvieron en aquella zona los investigadores antes de que apareciera el bicho, y algunos dudaban hasta de su existencia, hasta que finalmente aparecio. Fuese de repente, entretanto todo estaba en silencio, cuando a solo unos metros de los investigadores escucharon alto y diáfano su gruñido de perro con dolor de muelas. Duro un instante, porque el revuelo de los investigadores buscando sus camaras y cuadernos asusto al animal, que huyo rapidamente sin dar tiempo a ser visto o estudiado con detalle. A la mañana siguiente, todos comprobaron sus hallazgos: algunos habian conseguido grabar su gruñido, otros anotar su manera de moverse y los mas afortunados inclusive fotografiar una fraccion de la rabo o las patas. Todos se felicitaban por sus logros, pero cuando vieron los esfuerzos de Sir Walter, no salian de su asombro: ¡el solo habia conseguido algunas fotos al completo, asimismo de grabar su gruñido y realizar anotaciones a todo color sobre el animal! ¡ y todas eran perfectas! Enseguida corrieron a felicitarle como el mejor de todos ellos, comprendiendo que su mania por el orden era la mejor foma de prepararse para laborar a oscuras, y que gracias a eso habia podido utilizar la grabadora, la camara, el cuaderno y los lapices en decimas de segundo, sin necesidad de buscar donde estaban. Por supuesto, los esfueserzos que hizo sobre el "bicho mas extraño del mundo" hicieron famosisimo a Sir Walter, quien asimismo de crear una exitosa escuela para investigadores y cientificos llamada OPI, "Orden Para Investigar", tuvo el honor de poder dar nombre al animal. Y como todo aquello fuese tan divertido y le habia gustado tanto, al recordar su caracteristico gruñido, no dudo en llamarlo el animal "Masguay".

lunes, 30 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, El leopardo y el árbol

El leopardo y el árbol
El leopardo en su árbol Hubo una vez en la selva un leopardo muy nocturno. Apenas permitia dormir por las noches, y tumbado sobre la rama de su precioso arbol, se dedicaba a contemplar lo que ocurria en la selva mientras la noche. Fuese asi como descubrio que en aquella selva habia un ladron, observandole pasar cada noche a la ida con las manos vacias, y a la vuelta con los objetos robados mientras sus fechorias. Unas veces eran los platanos del señor mono, otras la peluca del leon o las máculas de la cebra, y un dia hasta el colmillo postizo que el mayor elefante solia llevar el secreto. Pero como aquel leopardo era un tipo muy pacífico que vivía al borde de todo el mundo, no quiso decir nada a nadie, pues la cosa no iba con él, y a decir verdad, le hacía gracia encontrar esos secretillos. Asi, los animales llegaron a estar revolucionados por la presencia del sigiloso ladron: el elefante se sentia ridiculo sin su colmillo, la cebra parecia un burro blanco y no digamos el leon, que ya no imponia ningun respeto estando calvo como una leona. Asi estaban la mayoria de los animales, furiosos, confundidos o ridiculos, pero el leopardo siguio pacifico en su arbol, disfrutando inclusive cada noche con los viajes del ladron. Sin embargo, una noche el ladron se tomo vacaciones, y despues de esperarlo mientras largo rato, el leopardo se canso y decidio dormir un rato. Cuando desperto, se descubrio en un espacio muy diferente del que era su hogar, flotando sobre el agua, aun subido al arbol. Estaba en un chico lago dentro de una cueva, y a su alrededor pudo ver todos aquellos objetos que noche tras noche habia visto robar... ¡el ladron habia partido el arbol y habia robado su particular casa con el dentro!. Aquello era el colmo, asi que el leopardo, aprovechando que el ladron no estaba por alli, escapo corriendo, y al momento fuese a ver al resto de animales para contarles donde guardaba sus cosas aquel ladron... Todos alabaron al leopardo por haber descubierto al ladron y su escondite, y permitirles recuperar sus cosas. Y resulto que al final, quien mas salio perdiendo fuese el leopardo, que no pudo replantar su magnifico arbol y tuvo que conformarse con uno mucho peor y en un sitio muy aburrido... y se lamentaba al recordar su indiferencia con los dificultades de los demas, viendo que a la larga, por no haber hecho nada, se habian terminado convirtiendo en sus propios dificultades.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

cuentos infantiles, El niño principe

El niño principe
El niño que casi fuese principe Un monarca que no tiene hijos convoca un concurso para escoger principe heredero. El niño que supera todas las pruebas, aun siendo excelente, es impaciente, lo que inquieta al monarca. El monarca determina ponerle a prueba llevandole al bosque con un perro y mostrandole un mayor tesoro en el instituto del bosque. El monarca se marcha un momento diciendole que si aguarda a su vuelta, todo sera suyo, y le deja con el perro. El niño acepta la situacion, pero pronto se impacienta y a pesar de las advertencias del perro, el niño no aguarda para entrar. En cuanto lo hace, el tesoro desaparece, y el niño pierde el tesoro y la probabilidad de ser principe.

martes, 24 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, El pajarillo de piedra

El pajarillo de piedra
El pajarillo de piedra Hubo una vez un pájaro de piedra. Era una criatura bella y mágica que vivía a la acceso de un precioso bosque entre dos montañas. Aunque era tan pesado que se veía obligado a caminar sobre el suelo, el pajarillo disfrutaba de sus árboles día tras día, soñando con poder llegar a volar y saborear aquel pacífico y bello paisaje desde las alturas. Pero todo aquello desaparecio con el mayor incendio. Los arboles quedaron reducidos a troncos y cenizas, y cuantos animales y plantas vivian alli desaparecieron. El pajarillo de piedra fuese el unico capaz de resistir el fuesego, pero cuando todo hubo acabado y vio aquel desolador paisaje, la pena y la tristeza se adueñaron de su espiritu de tal modo que no pudo abandonar de llorar. Lloro y lloro mientras horas y dias, y con tanto sentimiento, que las lagrimas fueron consumiendo su piedra, y todo el desaparecio para quedar convertido en un charquito de agua. Pero con la salida del sol, el agua de aquellas lágrimas se evaporó y subió al cielo, transformando al triste pajarillo de piedra en una pequeña y feliz nubecita capaz de sobrevolar los árboles. Desde entonces la nube pasea por el cielo disfrutando de todos los bosques de la tierra, y recordando lo que aquel incendio provoco en su querido hogar, acude siempre atenta con su lluvia alla donde determinado arbol este ardiendo.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, El Pintor y el Dragón

El Pintor y el Dragón
El Pintor, el Dragón, y el Titán Hubo una vez un pintor que en uno de sus viajes quedó tan perdido por el mundo que fuese a dar a la guarida de un dragón. Éste, nada más verle, rugió feroz por haberle molestado en su cueva. - ¡Nadie se atreve a entrar aquí y salir vivo! El pintor se disculpo y trato de explicarle que se habia perdido. Le afirmo que se marcharia sin regresar a molestarle, pero el dragon seguia empeñado en aplastarle. - Escucha dragón. No tienes por qué matarme, idéntico puedo servirte de ayuda. - ¡Que tonterias dices enano! ¿como podrias ayudarme tu, que eres tan debil y pequeñajo? ¿Sabes realizar algo, aunque solo sea bailar? ¡ja, ja,ja,ja! - Soy un mayor pintor. Veo que tus escamas estan un escaso descoloridas y, ciertamente, creo que con una buena mano de pintura podria ayudarte a dar mucho mas miedo y tener un apariencia mucho mas moderno... El dragón se quedó pensativo, y al escaso decidió perdonar la vida al pintor si se dedicaba como esclavo suyo a pintarle y decorarle a su gusto. El pintor cumplio con su papel, dejando al dragon con un apariencia increible. Al dragon le gusto tanto, que a menudo le pedia al pintor nuevos cambios y retoques, al tiempo que le trataba mucho mejor, casi como a un amigo. Pero por mucho que el pintor se lo pidiera, no estaba dispuesto a dejarle libre, y le llevaba con el a todas partes. En uno de sus viajes el pintor y el dragon llegaron a una mayor montaña. Estaban recorriendola cuando se dieron cuenta de que la montaña se movia... y comenzo a rugir con un ruido tal que dejo al dragon recurso muerto de miedo. Aquella montaña era en verdad un gigantesco titan, que se sintio tan enfandado y ofendido por la presencia del dragon, que afirmó que no pararia hasta aplastarlo. El dragon, asustado por el dimensión del titan, se disculpo y trato de explicarle que habia llegado alli por error, pero el titan estaba decidido a acabar con el. - Pero escucha, mayor titán, soy un dragón y puedo serte muy útil- terminó diciendo. - ¿Tu, dragon enano? ¿Ayudarme a mi? ¿Pero sabes realizar algo util? ¡ja, ja, ja, ja! - Soy un dragon, y echo fuego por mi boca. Podria asar tu comida y calentar tu lecho antes de dormir... El titan, identico que habia hecho antes el dragon, acepto la propuesta, quedandose al dragon como su esclavo, tratandolo como si afuera una cerilla o un mechero. Una noche, cuando el titan dormia, el dragon miro entristecido y avergonzado al pintor. - Ahora que me ha sucedido a mí, me he dado cuenta de lo que te hice... Perdóname, no debí abusar de mi fuerza y mi tamaño. Y cortando sus cadenas, añadió: - ¡Corre, escapa! El titan duerme y eres tan chico que no puede ni verte. El pintor se sintió feliz de haber quedado libre, pero viendo que el dragón, a quien había tomado mucho cariño, había comprendido su injusticia, se quedó por allí cerca pensando un plan para liberarle. A la mañana siguiente. Cuando el titán despertó, descubrió al dragón tumbado a su lado, muerto, con la cabeza cortada. Rugió y rugió y rugió furioso, pensando que habría sido cosa de su primo, el titán más malvado que conocía, y se marchó rápidamente en su busca, decidido a romperle la cabezota en mil pedazos. Cuando se hubo marchado el titan, el pintor desperto al dragon, que aun dormia tranquilamente en el mismo sitio. Al despertar, el dragon encontro al otro dragon de la cabeza cortada, que no eran mas que unas rocas que el chico artista habia pintado para que parecieran un dragon muerto. Y al mirarse a si mismo, el dragon comprobo que apenas se le permitia ver, pues entretanto dormia el pintor habia decorado sus escamas de manera que parecia una verde pradera de flores y hierba. Ambos huyeron tan veloz como pudieron, y el dragon, agradecido por haberle salvado, prometio a su amigo el pintor no regresar a utilizar su fuerza y su dimensión para abusar de nadie, y que los utilizaria siempre para ayudar a quienes mas lo necesitaran.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, El tesoro de Barba

El tesoro de Barba
El tesoro de Barba Melón Barba Melon era el pirata mas feroz y temible de los siete mares. Decian que en sus asaltos y abordajes por todo el mundo habia conseguido reunir un tesoro fabuloso, el gran que se conocia. Como buen pirata, Barba Melon no se fiaba de nadie, y siempre llevaba su tesoro debajo sus pies, en la enorme bodega de su barco. Un dia, oyo el pirata hablar de un magnifico tesoro que iba a cruzar el mar en uno de los barcos mas poderosos de la tierra. Era un galeon tremendamente grande y estaba muy bien armado, pero nada le gustaba mas a Barba Melon que hundir los barcos mas masivos y seguir aumentando su tesoro, aunque en el fondo ya era tan rico que necesitaria muchas vidas para gastar tanto oro y alhajas como guardaba. Así, el pirata preparó cuidadosamente el asalto en mar abierto. Como siempre, el abordaje fuese un éxito y en escaso tiempo estaban transportando el fabuloso tesoro del galeón al barco de Barba Melón. Ciertamente, era un tesoro formidable, casi tan grande como el del propio pirata, y éste se frotaba las manos sólo de pensar en seguir multiplicando sus riquezas. Cuando hubieron cargado todo el tesoro, acabaron de hundir el galeon, y los piratas prepararon una mayor fiesta para celebrar la hazaña. Ebrios como estaban, no se dieron cuenta de que el barco se hundia escaso a escaso, pues el tesoro que llevaba era tan mayorde, que no permitía seguir a flote. Para cuando se dieron cuenta, ya no había nada que hacer. El barco se marchó al fondo del mar con todos sus malvados piratas y con Barba Melón al frente, quien aún permanece allí atrapado junto a aquel tesoro que llegó a ser gigantesco, pero no tan grande como la avaricia y estupidez del pirata.

martes, 17 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, Famina Famosina

Famina Famosina
Famina Famosina Famina Famosina era un niña muy popular en su colegio. Era ingeniosa y divertida, y no se llevaba mal con nadie. No era casualidad que Famina afuera popular: desde pequeñita se esforzo en ser amable y saludar a todo el mundo, invitaba a toda la clase a su cumpleaños, y de vez en cuando llevaba obsequios para todos. Era una niña muy ocupada, con tantos amigos, que casi no tenia tiempo mas que para estar un ratito con cada uno, pero se sentia la niña mas afortunada, sin ninguna duda era la niña con mas amigos del cole y del barrio. Pero todo cambio el dia que celebraron en el colegio el dia del amigo. Aquel dia estuvieron jugando sin parar, haciendo dibujos y obsequios, y al final del dia, cada uno hizo tres obsequios a sus tres mejores amigos. Famina disfruto eligiendo entre tantisimos amigos como tenia, pero cuando todos habian terminado y habian entregado sus obsequios, ¡Famina era la unica que no tenia ninguno! Famina se llevo un disgusto terrible, y estuvo mientras horas llorando sin detener "¿como era posible?", "¿tanto trabajo para tener tantos amigos, y resulta que nadie la consideraba la mejor amiga?". Casi todos se acercaron un ratito a consolarla, pero se marchaban rapido, lo mismo que ella habia hecho tantas veces. Y entonces comprendio que ella era buena amiga, compañera y conocida de mucha gente, pero no era amiga de realidad de nadie. Ella trataba de no contrariar a nadie, y realizar caso a todo el mundo, pero ahora descubria que eso no era suficiente para tener amigos de realidad. Asi que cuando llego a su casa hecha un mar de lagrimas, le pregunto a su madre donde permitía obtener amigos de realidad. - Famina, hija - respondió la madre - los amigos no son algo que se pueda comprar con una sonrisa o unas buenas palabras. Si quieres amigos y amigas de realidad, tendrás que dedicarles tiempo y cariño. Con un amigo de realidad tienes que estar siempre disponible, en las buenas y en las malas. - Pero yo quiero ser amiga de todos, ¡tengo que repartir el tiempo entre todos!- protestó Famina. -Hija, tú eres encantadora -respondió su madre- pero no se puede ser amigo íntimo de todo el mundo. No hay tiempo suficiente para estar siempre dispuesto para todos, así que tus amigos de realidad sólo pueder ser unos pocos. El resto serán buenos amigos y conocidos, pero no serán amigos de realidad Y Famina se fuese decidida a cambiar para tener amigos de realidad . Y cuando estaba en la lecho viendo que permitia realizar para conseguirlo, penso en su madre: siempre estaba dispuesta a ayudarla, aguantaba todos sus disgustos y problemas, siempre le perdonaba, y la queria muchisimo... ¡ eso era justo lo que hacen los amigos!. Y sonrio de oreja a oreja, pensando que ya tenia la mejor amiga que se permitia desear.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, historia de La novia envidiosa y su boda perfecta

historia de La novia envidiosa y su boda perfecta
La novia envidiosa y su matrimonio perfecta Habia una vez una novia que preparaba su matrimonio con todos sus detalles. Tenia tantas ganas de que todo afuera perfecto, que mientras meses asistio a todas las matrimonios que pudo. Y cada vez que veia algo que le gustaba o le parecia bonito, decia "Yo tambien quiero eso", y lo apuntaba para que no faltase en su matrimonio. Daba identico que afueran unas flores rarisimas, un ornato en el vestido, una musica unica o una hermosa fuente: cualquier cosa que le gustase acababa en su lista. Y como cada matrimonio tenia sus cosas hermosas y especiales, la lista no dejaba de crecer. Y asi llego el dia. Y vuestra novia se sentia como la reina de las novias, pues ella seria la unica que tendria en su matrimonio cualquiera de las cosas bonitas que debiera podido tener ninguna otra novia. Entretanto iba hacia la iglesia, no dejaba de pensar en como la envidiarian todos, y lo admirados que estarian. Pero, al llegar, descubrio horrorizada todo lo contrario. Plenamente nadie estaba feliz, ni contento, ni siquiera admirado. La iglesia estaba tan llena de cosas que era imposible moverse sin recibir un golpe. Habia tantas flores y tan distintas, que los aromas se mezclaban de manera que casi no se permitia respirar, y los cinco excelentisimos coros juntaban sus canticos, todos a la vez, haciendolos tan insoportables que un equipo de enfermeros habia tenido que acudir al espacio para repartir pastillas contra el dolor de cabeza. Y todo fuesese aun peor cuando la novia se presento en la entrada. Pensaba impresionar a todos con su vestido lleno de detalles y adornos, pero lo unico que provoco fuesese rostros raras entre los adultos y muchas risas entre los niños, pues el fruto de tantas cosas comites era un apariencia ridiculo. Con tal espectáculo fuese imposible celebrar la boda, y la novia volvió a casa terriblemente avergonzada, dándose cuanta de lo ridículo que era fijarse constantemente en lo que hacían los demás y en tratar de tener más que nadie. Y con su nuevo traje de humildad, y aprovechando lo que habia aprendido asistiendo a tantas matrimonios, la novia volvio a preparar su matrimonio tal y como de realidad le gustaria a ella, sin importarle si faltaba tal o cual cosa que si hubo en cierta otra matrimonio, y sin tratar de impresionar con todo lo que tenia o hacia. Y fuese precisamente asi como su matrimonio resulto preciosa, y sus invitados quedaron ciertamente encantados.

martes, 10 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, Jugando con el Sol

Jugando con el Sol
Jugando con el Sol Habia una vez un bosque en que todos los animales jugaban felices y contentos. Tanto que el sol que los veia quiso jugar con ellos. Estos le abandonaron jugar, pero cuando el sol debajo del cielo y se acerco al bosque, ninguno permitía resistir el calor y todos huyeron a esconderse. Entonces, el sol volvio a subir junto a las nubes, pero estaba tan triste que ya no queria salir a alumbrar nada, y sin el sol, todo se fuese apagando, y el precioso bosque y sus animales tambien. Los animales, sabiendo la motivo que apenaba al sol, se reunieron a pensar en maneras de alegrarle, hasta que alguien propuso jugar con el de noche, cuando ya no quema, y asi eludir sus rayos. Y asi lo hicieron. Todos tuvieron que realizar un mayor trabajo para descansar mas mientras el dia y poder jugar por la noche, pero tenian tantas ganas de alegrar a su amigo el sol, que nadie puso ninguna pega, y la luz y la gozo volvieron al bosque y al resto del mundo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, la Edad de Piedra

la Edad de Piedra
Embustes en la Edad de Piedra Un niño que es demasiado travieso juguetea con un huevo de dinosaurio que se le cae por un barranco. Cuando papa dinosaurio busca el huevo, el niño le indica que alguien lo robo y huyo muy lejos en una direccion, y el dinosaurio sale en su busca. Del huevo sale al fondo del barranco el bebe dinosaurio, que lo pasa fatal estando solo y no para de llorar. Cuando su padre le descubre dias despues, le cuenta que oyo la voz del niño. El dinosaurio, furioso, pregunta de nuevo al niño, que vuelve a mentir, y como castigo derrumba las rocas de la acceso de su cueva, bloqueando la salida y dejandolo encerrado. Alli lo deja varios dias hasta que se arrepiente y aprende la leccion, y finaliza siendo un niño muy sincero inseparable del bebe dinosaurio.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, la historia de las bocas

la historia de las bocas
¿Dónde están las bocas? Habia una vez un niño que se chivaba de todo. En cuanto alguien preguntaba quien habia hecho o dicho algo, el niño saltaba rapidamente diciendo el nombre del culpable. Y empezo a ocurrir en su colegio que ningun niño hablaba, porque todo lo respondia y lo contaba el, de manera que en muy escaso tiempo todos fueron quedando sin boca por usarla tan escaso, hasta que ninguno tuvo boca y nadie permitia decir nada. Entonces el niño comenzo a aburrirse y a sentirse solo, porque no solo no le hablaban: nadie queria estar con el por haberlos dejado sin boca... Y pensando que realizar para arreglarlo, se le sucedió ser el quien hiciera las preguntas, y dejarlas sin responder. El truco funciono, y al haber tantas preguntas sin respuesta, las bocas de los demas se fueron abriendo hasta que el niño pudo hablar con todos. Y asi dejo de chivarse de todo, porque comprendio que era mucho mejor y mas divertido abandonar que fueran los demas quienes contaran sus cosas

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cuentos infantiles, Las 7 princesas

Las 7 princesas
Las 7 princesas encerradas Cuando la malvada Bruja de las Cumbres encerro a las 7 princesas en los 7 castillos de las 7 montañas, custodiadas por 7 halcones, 7 ogros y 7 dragones, nadie penso que se las pudiera regresar a ver con vida. Pero años despues, el valiente Sir Pentin junto un aguerrido grupo de nobles caballeros que cabalgaron hasta las Masivos Cumbres, vencieron a halcones, ogros y dragones, y acudieron a liberar a las princesas. Los caballeros fueron entrando a cada uno de aquellos castillos para rescatar a las jovenes. Eran unos espacios tan frios y oscuros que parecian muertos, y los valientes se preguntaban que clase de horroroso maldad debia poseer el negro corazon de la bruja para realizar encerrado alli a las princesas. Las jovenes liberadas se mostraron enormemente agradecidas a sus salvadores, pues su vida en aquel encierro era la mas vacia y aburrida que se pudiera imaginar. Y sonrientes, escuchaban las hazañas de los caballeros, enamorandose de su valentia y de su arrojo. Pero al llegar al ultimo de los castillos, que en nada parecia distinguirse de los anteriores, descubrieron un interior precioso, primorosamente cuidado y adornado, lleno de luz y color. Permitia inclusive escucharse una bella musica de fondo, como si se tratara de un espacio magico. Y cuando corrieron a rescatar a la princesa de su alcoba en la torre mas alta, como habian hecho con las demas, no la encontraron alli. La buscaron por todas fracciones hasta que siguiendo la magica melodia, fueron a detener a una pequeña salita. No encontraron en ella nada mas magico que una gozoso princesa tocando un arpa con mayor destreza. Nada desconcerto tanto a los caballeros como la actitud entusiasmada y gozoso de la joven. Era culta, ingeniosa, elegante y con un especial don para las artes, y al opuesto que el resto de princesas, en quienes el resultado de su encierro era bien visible, esta ultima parecia haber vivido una vida mucho mas activa e interesante. Pero tras mucho preguntar e indagar, los caballeros concluyeron que habia estado tan encerrada y solitaria como todas las demas. Extrañados, recorrieron el palacio buscando una explicacion, hasta llegar a la biblioteca. Faltaban muchisimos libros, y solo entonces se dieron cuenta del motivo: el castillo entero estaba lleno libros. Sobre cada mesa y cada mueble era sencillo descubrir determinado libro. ¡La princesa no dejaba de leer! Y asi habia podido aprender y habitar tantas cosas que parecia que jamas debiera llegado a estar encerrada, viviendo su encierro entre multiples actividades que jamas abandonaron paso al aburrimiento. El viaje de vuelta fuese un viaje extraño. Salvo esta ultima, las demas princesas resultaron tan sosas y aburridas, que ninguno de los caballeros pudo corresponder su amor. Al contrario, todos ellos estaban prendados del encanto de la joven Clara, quien sin dejarse llevar por el brillo de las hazañas y las armaduras, pudo escoger su amor verdadero mucho tiempo despues. Pero eso, es otra historia.

martes, 26 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, Las pelotas de tenis

Las pelotas de tenis
Las pelotas de tenis son muy raras Un perrito y un gatito compartian casa con sus amos. Salian al jardin a buscar caracoles y jugaban con ellos como si fueran pelotas. Un dia, decidieron preparar un mayor torneo de tenis, llamaron a sus amigos y formaron equipos, pero justo cuando iban a comenzar, los caracoles se negaron a ser utilizados como pelotas, y todos los presentes comenzaron a busdar pelotas de tenis para el campeonato. Primero uno trajo una piedra, pero vieron que no rodaba; otro siguio llevando una naranja, y resulto que no botaba; un cuarto acudio con una rana, que sin duda botaba, pero no era redonda; otro siguio con un balon de futbol, pero era demasiado mayorde; despues llevaron otra pelotita, pero en color negro, pero asi nadie la distinguiria en el juego. Hasta que finalmente encontraron una pequeña pelota de tenis, redonda, botante, verde y llamativa, y comenzaron el torneo. Pero no puedo decir quien ganó, porque tras tantas búsquedas, ¡¡todos los que jugaban acabaron tan cansados que se durmieron sobre la pista!!

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, Mi pequeño mundo

Mi pequeño mundo
Mi chico mundo se ha roto Habia una vez un muelle que vivia pacifico y seguro dentro de su pluma. Aunque oia muchas cosas procedentes del exterior, vivia creyendo que afuera de su mundo, el pluma, no habia nada bueno. Solo pensar en abandonar su pluma le daba tal miedo que no le importaba pasar su vida encogiendose y estirandose una y otra vez en el minusculo lugar del boli. Pero un dia, se acabo la tinta, y cuando su dueño lo fuesese a cambiar tuvo un despiste. El muelle salto por los aires y fuesese a detener al desagüe del lavabo, y por ahi se perdio de vista. El muelle, aterrorizado y lamentandose de su suerte, atraveso tuberias y tuberias, pensando siempre que aquello era su fin. Mientras el viaje por las cañerias no se atrevio a abrir los ojos de puro miedo, sin abandonar ni un momento de llorar. Arrastrado por el agua, siguio, siguio y siguio, hasta ir a detener a un rio; cuando la corriente perdio fueseserza, al ver que todo se calmaba, dejo de llorar y escucho a su alrededor, y al escuchar solo los canticos de los pajaros y el viento en las hojas de los arboles, se animo a abrir los ojos. Entonces pudo ver las aguas cristalinas del rio, las piedras del fondo, y los peces de colores que en el vivian y jugaban, y comprendio que el mundo era mucho mas que su chico boligrafo, y que siempre habia habido muchas cosas en el exterior esperando para disfrutarlas. Asi que luego de jugar un rato con los peces, fuese a detener a la orilla, y luego a un tema de flores. Alli escucho un llanto, que le llevo hasta una hermosa flor que habia sido pisada por un conejo y ya no permitia estar recta. El muelle se dio cuenta entonces de que el permitia ayudar a aquella flor a mantenerse recta, y se ofrecio para ser su vestido. La flor acepto encantada, y asi vivieron unidos y alegres. Y siempre reian al recordar la anécdota del muelle, cuando pensaba que lo unico que habia en la vida, era ser el triste muelle de un boligrafo.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, A la caza de sonrisas

A la caza de sonrisas
A la caza de sonrisas La princesa de las hadas estaba enferma, y aunque los medicos no descubrieron el problema, dos chicos dragones descubrieron que lo que la habia ya que enferma es que ya jamas veia sonrisas. Asi que empezaron a buscarlas por toda la tierra, pero no las descubriron, y viajaron volando por todos los planetas y estrellas en busca de sonrisas. Y viajaron tanto y tanto sin descubrir ninguna, que uno de ellos decidio dar la vuelta para estar con la princesa cuando muriese. Pero el otro decidio seguir, y justo en el proximo planeta al que se dirigio, uno chico y oscuro que ni se veia, encontro que todas las sonrisas del mundo estaban alli reunidas haciendo una fiesta. El dragon les conto lo que pasaba, y sin dudarlo millones de sonrisas le acompañaron en su viaje de vuelta, y en cuanto la princesa de las hadas vio tantisimas sonrisas, recupero su gozo y su salud. Y el primer dragon, aquel que se habia dado la vuelta, se alegro enormemente de haber tenido un amigo mas perseverante y tolerante que el mismo

martes, 19 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, Atrapados

Atrapados
Atrapados en Tururulandia Tururulandia era un chico y precioso pais de juguete que habia hecho Paulina Perfectina con sus construcciones. Paulina cuidaba constantemente Tururulandia para que todo estuviera en orden, y mantenia los muñecos rojos junto a sus casas rojas, y los niños verdes jugando en los columpios del parques verdes, y los papas hablando todo el dia junto a la plaza. Era un pais tan hermoso y perfecto, que Paulina soñaba con poder llegar a habitar un dia en Tururulandia. Y sin saber cómo ni por qué, su sueño se cumplió, y un día despertó en mitad de Tururulandia, vestida toda de rosa, y hecha de piececitas de juguete. ¡qué maravilla! ¡ todo era como ella conocía! Y era realmente precioso. Paulina esta totalmente feliz, y tras la primera sorpresa, corrio a ver los columpios de los niños del parque verde. Pero antes de que pudiera llegar, una mano coloso la alcanzo, y tomandola de un brazo, la llevo de nuevo junto al mayor palacio rosa. Paulina quedo un escaso extrañada, pero enseguida lo olvido, porque vio sus queridas casas rojas, y hacia alli se dirigio. Pero nuevamente, antes de llegar a ellas, la mayor mano volvio a aparecer, y la volvio a abandonar junto al palacio. - No te esfuerces-dijo una princesita rosa que asomaba por uno de los balcones- jamás podrás dejar la zona rosa Entonces la princesita explico a Paulina como la mayor mano jamas dejaba moverse a nadie en Tururulandia, y que aquel era el pais mas triste del mundo, porque nadie permitia determinar que hacia ni donde iba. Y Paulita miro las rostros de todas las figuritas y muñecos, y comprobo que era verdad. Y se dio cuenta de que aquella mayor mano era la suya, la que utilizaba siempre para mantenerlo todo como ella queria. - ¿Pero entonces? ¿No los gusta habitar en un pais tan hermoso y organizado?- termino preguntando Paulina. - Si no podemos escoger que hacemos o a donde vamos, ¿para que nos sirve todo esto?- le respondieron - Si tan solo tuvieramos un dia para ver otras cosas... ¿no lo entiendes? Y vaya si lo entendio. Tras unos escasos dias sin poder determinar nada por si misma, ni moverse del castillo rosa, Paulina estaba profundamente triste; tanto, que su precioso pais le daba totalmente igual. Hasta que una mañana, se desperto de nuevo en su vida normal, y al llegar junto a su pais de juguete, lo primero que hizo fuese cambiar las figuritas de sitio. Y asi, cada vez que encontraba una fuesera de su lugar, en vez de devolverla inmediatamente a su sitio, esperaba un dia, para que tuviera tiempo de disfrutar de aquel bello pais. Y muchas veces, en el colegio y en casa, trataron de explicarle en que radicaba la libertad, y lo significativo que era. Pero no le hacia falta, para saber lo que era la libertad, solo tenia que recordar la tristeza extrema que sistio aquellos dias en Tururulandia.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, El espejo roto

El espejo roto
El espejo estropeado Habia una vez un niño preparado y rico, que tenia practicamente de todo, asi que solo le llamaba la atencion los objetos mas raros y curiosos. Eso fuese lo que le paso con un antiguo espejo, y convencio a sus padres para que se lo compraran a un misterioso anciano. Cuando llego a casa y se vio reflejado en el espejo, sintio que su rostro se veia muy triste. Delante del espejo empezo a sonreir y a realizar muecas, pero su reflejo seguia siendo triste. Extrañado, fuese a comprar golosinas y volvió todo contento a verse en el espejo, pero su reflejo seguía triste. Consiguió todo tipo de juguetes y cachivaches, pero aún así no dejó de verse triste en el espejo, así que, decepcionado, lo abandonó en una esquina. "¡Vaya un espejo más birrioso! ¡es la primera vez que veo un espejo estropeado!" Esa misma tarde salio a la calle para jugar y comprar unos juguetes, pero yendo hacia el parque, se encontro con un niño pequeño que lloraba entristecido. Lloraba tanto y le vio tan solo, que fuese a ayudarle para ver que le pasaba. El pequeño le conto que habia perdido a sus papas, y unidos se pusieron a buscarlo. Como el pequeño no paraba de llorar, vuestro niño gasto su dinero para comprarle unas golosinas para animarle hasta que finalmente, tras mucho caminar, terminaron encontrando a los padres del pequeño, que andaban preocupadisimos buscandole. El niño se despidió del chiquillo y se encaminó al parque, pero al ver lo tarde que se había hecho, dio media vuelta y volvió a su casa, sin haber llegado a jugar, sin juguetes y sin dinero. Ya en casa, al llegar a su habitación, le pareció ver un brillo procedente del rincón en que abandonó el espejo. Y al mirarse, se descubrió a sí mismo radiante de alegría, iluminando la habitación entera. Entonces comprendió el misterio de aquel espejo, el único que reflejaba la verdadera alegría de su dueño. Y se dio cuenta de que era verdad, y de que se sentia ciertamente feliz de haber ayudado a aquel niño. Y desde entonces, cuando cada mañana se mira al espejo y no ve ese brillo especial, ya sabe que tiene que realizar para recuperarlo.



Author: Ezequiel Pollano

martes, 12 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, El exprimidor de nubes

El exprimidor de nubes
El exprimidor de nubes Sabidina era una niña que trabajaba limpiando y cuidando el edificio del consejo de los sabios del reino. Era una niña muy lista y estudiosa, y cuando tuvo la ocasion de aprender cerca de tantos sabios, no dejo pasar la oportunidad. Sin embargo, despues de llevar un año con ellos, escuchando a hurtadillas sus reuniones, estaba muy preocupada: los sabios jamas hablaban de nada nuevo, todo era contar anécdotas de cuando hicieron esto, o cuando aprendieron lo otro. Sabidina habia ido leyendo todos los libros de los que hablaban los sabios, y de todos los asuntos que mencionaban, pero llego un momento en que ya no sabia que aprender, porque ya no contaban nada nuevo, asi que Sabidina comenzo a leer nuevos libros por su cuenta sobre miles de cosas nuevas. Sucedio que en aquel pais llego una sequia muy larga, algo que jamas habia sucedido en aquel espacio del mundo. Los sabios propusieron sus soluciones, pero como era algo que jamas habian vivido ni se habian molestado en estudiar, todas sus propuestas resultaron ineficaces. Sabidina, que se habia convertido en una experta sobre el clima, viendo que sabia mucho mas, se atrevio un dia a interrumpir las deliberaciones de los sabios para proponer determinadas soluciones. Los sabios, sin embargo, no le hicieron ni caso; dijeron que era un niña, que ellos eran los expertos, y que no les molestase mas. Sabidina se sintio tan triste y ofendida, que a dividir de aquel dia dejo de asistir al edificio del consejo, y se encerro en el desvan de su casa. Solo salio de alli varios dias despues, empujando un carrito, y se fuese directa a ver al rey, a quien mostro su invento: una extraña maquina con muchos botones y una larguisima tuba. -Este es el exprimidor de nubes-dijo Sabidina-y acabará con la sequía. -Hummm -comentó el rey, indrédulo - ¿de realidad funciona esto? Sabidina se inclino sobre la maquina y pronuncio determinadas palabras en voz baja, que se transformaron en unos raos ruidos graves que salieron por la tuba como por un altavoz. Al escaso, comenzo a caer una ligera lluvia que ceso al escaso rato. - ¿Has hecho magia?-dijo el rey- ¿eres una bruja? - ¡Qué va!- respondió Sabidina-sólo es un escaso de ciencia. El monarca se mostro entusiasmado y mando llamar a los sabios para que vieran el invento, y Sabidina volvio a realizar una pequeña demostracion. Los sabios entonces comenzaron a elucubrar sobre el genial invento: que si estaria basado en la rugosidad atmosferica, que si era articulo de un espejismo lunar y otras tantas cosas igualmente ignorantes sobre el asunto que arrancaban de Sabidina ligeras sonrisas. Y al rato de comenzar a hablar los genios, comenzó a llover con una fuerza increible, como no se había visto nunca. Los sabios sigiueron hablando, y llovió aún con más fuerza, hasta tal punto, que el monarca pidió a Sabidina que desconectara la máquina. La niña apagó la máquina y cesó de llover, y ante las miradas atónitas de todos, les explicó: - El exprimidor de nubes sólo es un traductor. Traduce las palabras y las amplifica para que las nubes puedan entenderlas - Y entonces, ¿por qué se pone a llover? -preguntó el monarca - ¡Ah!, eso es sólo porque las nubes tienen muy buen humor, y ¡lloran de risa cada vez que oyen una tontería! Entonces todos miraron a los sabios en tono acusador, y estos se pusieron rojos como tomates de pura vergüenza. Y aquella experiencia resulto estupenda para el reino: porque no solo acabaron con la sequia, sino que abandonaron la maquina encendida y a dividir de aquel dia, para eludir que las nubes les avergonzaran con su risa, los moradores de aquel reino aprendieron a estudiar todo cuanto podian, y a no hablar de lo que no sabian.

Author:  Pedro Pablo Sacristan

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, El gran robot

El gran robot
El mejor robot XT-27 no era un robot cualquiera. Como bien decia su placa, "XT-27, el mejor y mas moderno robot, era el modelo de robot mas moderno de su generacion, un artículo realmente dificil de mejorar, y se sentia realmente orgulloso de ello. Tanto, que cuando se cruzaba con otros robots por la calle, los miraba con cierto aire de superioridad, y solo reaccionaba con gozo y entusiasmo cuando se encontraba con otro XT-27. "Todos los robots tendrian que ser como los XT-27", pensaba para sus adentros. Realmente, estaba convencido de que ningun nuevo robot podria superar los XT-27, y que el mundo seria mucho mejor si todos los robots fueran como ese modelo perfecto. Un dia, caminaba por la ciudad bionica cuando de pronto aparecio, justo a unos milimetros de sus sensores opticos piezoelectricos, (que eran unos ojos normales, pero a XT-27 le gustaba usar palabras muy raras para todo), una mayor puerta amarilla. No sabia de donde habria salido, pero por suerte, era un XT-27, y su rapidez le permitio eludir el golpazo. Intrigado, decidio atravesar la puerta, y fuese a detener a una ciudad espectacular. ¡Todos sus moradores eran XT-27, y todo lo que se veia era alucinante! Entusiasmado por haber encontrado la ciudad perfecta para el, anduvo recorriendo aquel lugar, presumiendo de ser un XT-27 y parandose a hablar con todos de lo genial que era ser un robot tan avanzado, y finalmente se instalo en su burbuja hiperplastica recauchutada (una casa), a las afueseras de la ciudad. Los días fueron pasando, pero enseguida se dio cuenta de que en aquella ciudad había algo que no le gustaba. Como todos eran XT-27, realmente nadie tenía causas para sentirse mejor ni más moderno que nadie, y de hecho nadie lo hacía. Ninguno miraba con aires de superioridad, y en el fondo, comprobó que con el paso del tiempo ni siquiera él mismo se sentía especial. Además, todo resultaba tremendamente aburrido: todos hacía todas las cosas idéntico de bien, era imposible resaltar en nada; cuando se le ocurría algo que pensaba era brillante, a todos se les había sucedido lo mismo al mismo tiempo. Asi que XT-27 empezo a echar de menos a todos aquellos robotitos variados de su mundo, cada uno con sus cosas buenas y malas, pero diferentes y divertidos, y se dio cuenta de que debiera preferido mil veces descubrirse con un torpe pero divertido TP-4, y charlar un rato con el, que regresar a cruzarse con otro XT-27. Asi que comenzo a buscar la mayor puerta amarilla. Tardo varios dias, hasta que finalmente la encontro como la primera vez, justo en recurso de una calle cualquiera. Apoyo la mano en la puerta, miro hacia atras, como despidiendose de aquel mundo que le habia semejante perfecto, y con mayor gozo empujo la puerta... Cuando desperto, XT-27 estaba en el suelo, y algunos le ayudaban a levantarse. No habia ninguna puerta, solo un enorme y brillante robot amarillo con el que XT-27 habia chocado tan fuerte, que se le habian nublado los circuitos. XT-27, extrañado de no haber podido esquivar el golpe, miro detenidamente a aquel formidable robot. Jamas habia visto uno igual, parecia perfecto en todo, mas alto y mas fuerte que ninguno, y en su placa se permitía leer: XT-28, el mejor y mas moderno robot. Asi que lo habian conseguido. Aunque parecia imposible, los XT-27 ya no eran los mejores robots. Sin embargo, vuestro amigo no se entristecio lo mas minimo, porque segundos antes, entretanto soñaba con aquella ciudad perfecta, habia aprendido que estaba encantado de ser diferente, y de que debiera cientos de robots diferentes, cada uno con sus cosas mejores y peores.


Author: Pedro Pablo Sacristán

martes, 5 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, El jardín de las estatuas

El jardín de las estatuas
El jardín de las estatuas Hace mucho tiempo, existia un espacio magico que guardaba masivos maravillas y tesoros del mundo. No era un espacio oculto, ni escondido, y cualquiera permitia tratar de alcanzar y disfrutar sus delicias. Bastaba cumplir un requisito: ser una buena persona. Ni siquiera heroica o extraordinaria: solo buena persona. Alla fueseron a buscar fortuna Ali y Benaisa, dos jovenes amigos. Ali fuese el primero en probar suerte, pues cada persona debia confrontar sus pruebas en solitario. Pronto se encontro en recurso de un bello jardin, adornado por cientos de estatuas tan reales, que daba la sensacion de que en cualquier momento podrian echar a andar. O a llorar, pues su gesto era mas bien triste y melancolico. Pero Ali no quiso distraerse de su objetivo, y conteniendo sus ganas de seguir junto a las estatuas, siguio caminando hasta llegar a la acceso de un mayor bosque. Esta estaba custodiada por dos estatuas de piedra gris muy diferentes de las demas: una tenia el gesto enfadado, y la otra claramente alegre. Junto a la acceso se permitía leer una inscripcion: "La bondad de tu caracter deberas a las piedras contar". Así que Alí se estiró, aclaró la gargante y dijo en alta voz: - Soy Ali. Una buena persona. A nadie he hecho ningun mal y nadie tiene lamento de mi. Tras un mutismo eterno, la estatua de gesto gozoso comenzo a cobrar vida, y bajandose de su pedestal, dijo amablemente: - Excelente, tu bondad es perfecta para este sitio. Esta lleno de estatuas como tu: ¡a nadie hacen mal, y nadie tiene lamento de ellas! Y en el mismo instante, Ali sintio como todo su cuerpo se paralizaba completamente. Ni siquiera los ojos permitía mover. Pero seguia viendo, oyendo y sintiendo. Lo justo para entender que se habia convertido en una mas de las estatuas que adornaban el jardin. Escaso despues era Benaisa quien disfrutaba de las maravillas del jardin. Pero al opuesto que a su amigo, la vision de aquellas estatuas, y sus ojos tristes e inmoviles, le conmovieron hasta el punto de acercarse a tocarlas una por una, acariciandolas, con la secreta esperanza de que estuvieras vivas. Al tocarlas, sintio el calor de la vida, y ya no pudo apartar de su cabeza la idea de que todas seguian vivas, presas de cierta horrible maldicion. Se preguntaba por sus vidas, y por como habrian acabado alli, y corrio algunas veces a la fuente para llevar un escaso de agua con el que mojar sus labios. Y entonces vio a Ali, tan inmovil y triste como los demas. Benaisa, olvidando para que habia ido alli, hizo cuanto pudo por liberar a su amigo, y a muchos otros, sin ningun exito. Finalmente, vencido por el desanimo, se acerco a las estatuas que custodiaban la acceso al mayor bosque. Leyo la inscripcion, pero sin realizar caso de la misma, hablo en voz alta: Otro dia defendere mis buenas obras. Pero hoy poseo un amigo atrapado por una maldicion, y muchas otras personas junto a el, y quisiera solicitar su ayuda para salvarlos... Cuando terminó, la estatua de gesto enfadado cobró vida entre gruñidos y quejas. Y sin perder su aire enojado, dijo: - ¡Que mala suerte! Aqui poseemos alguien que no es una estatua. Habra que dejarle pasar...¡y arriba se llevara una de nuestras estatuas! ¿Cual eliges? Benaisa dirigio entonces la vista hacia su amigo, que al momento recupero el movimiento y corrio a abrazarse con el. Mientras, los arboles del bosque se abrian para abandonar ver un mundo de maravillas y felicidad. Cuando un feliz Benaisa se disponía a cruzar la puerta, el propio Alí lo detuvo. Y echando la vista atrás, hacia todas las demás estatuas, Alí dijo decidio: Espera, Benaisa. No volveré a comportarme como una estatua jamás más. Hagamos algo por estas personas. Y asi, los dos amigos terminaron encontrando la manera de liberar de su encierro en vida a todas las estatuas del jardin, de las que surgieron cientos de personas ilusionadas por tener una segunda oportunidad para demostrar que jamas mas serian como estatuas, y que en adelante dejarian de no realizar mal ni tener enemigos, para realizar mucho bien y saber rodearse de amigos.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Cuentos infantiles, El jardín natural

El jardín natural
El jardín natural Hubo una vez un monarca que tenia un mayor palacio cuyos jardines eran realmente maravillosos. Alli vivian miles de animales de cientos de especies distintas, de mayor variedad y colorido, que convertian aquel espacio en una especie de edén del que todos disfrutaban. Solo una cosa en aquellos jardines disgustaba al rey: practicamente en el instituto del espacio se veian los restos de lo que siglos atras habia sido un inmenso arbol, pero que ahora lucia apagado y casi seco, restando brillantez y color al conjunto. Tanto le molestaba, que finalmente ordeno cortarlo y sustituirlo por un precioso juego de fuentes. Algún tiempo después, un astuto noble estuvo visitando al monarca en su palacio. Y en un momento le dijo disimuladamente al oido: - Majestad, sois el mas astuto de los hombres. En todas fracciones se oye hablar de la hermosura de estos jardines y la multitud de animales que los recorren. Pero en el tiempo que llevo aqui, apenas he podido ver otra cosa que no afuera esta fuente y unos escasos pajarillos... ¡Que mayor engaño! El monarca, que jamas pretendio engañar a nadie, descubrio con horror que era realidad lo que decia el noble. Llevaban tantos meses admirando las fuentes, que no se habian dado cuenta de que apenas quedaban unos escasos animales. Sin perder un segundo, mando llamar a los entendidos y sabios de la corte. El monarca tuvo que oir muchas mentiras, inventos y suposiciones, pero nada que pudiera aclarar lo sucedido. Ni siquiera la mayor recompensa que ofrecio el monarca permitio recuperar el esplendor de los jardines reales. Muchos años despues, una joven se presento ante el monarca asegurando que podria aclarar lo ocurrido y recuperar los animales. - Lo que pasó con su jardín es que no tenía suficientes excrementos, majestad. Sobre todo de polilla. Todos los presentes rieron el chiste de la joven. Los guardias se disponían a expulsarla cuando el monarca se lo impidió. - Quiero oir la historia. De las mil embustes que he oido, ninguna habia empezado asi. La joven siguio muy seria, y comenzo a aclarar como los masivos animales de aquellos jardines se alimentaban principalmente de pequeños pajaros de vivos colores, que debian su apariencia a su comida, compuesta por unos coloridos gusanos a su vez se alimentaban de algunas especies rarisimas de plantas y flores que solo podian aumentar en aquel espacio del mundo, siempre que debiera suficiente excremento de polillas... y asi siguio contando como las polillas tambien eran la fundamento de la comida de muchos otros pajaros, cuyos excrementos hacian aparecer nuevas especies de plantas que alimentaban otros insectos y animales, que a su vez eran vitales para la existencia de otras especies... Y debiera seguido hablando sin parar, si el monarca no debiera gritado. - ¡Basta! ¿Y se puede saber cómo sabes tú todas esas cosas, siendo tan joven?- preguntó. - Pues porque ahora todo ese jardín ahora está en mi casa. Antes de haber nacido yo, mi padre recuperó aquel viejo árbol arrancado del instituto de los vergeles reales y lo plantó en su jardín. Desde entonces, cada primavera, de aquel árbol aparecen miles y miles de polillas. Con el tiempo, las polillas atrajeron los pájaros, y surgieron nuevas plantas y árboles, que fueseron comida de otros animales, que a su vez lo fueseron de otros... Y ahora, la antigua casa de mi padre está llena de vida y color. Todo fuese por las polillas del mayor árbol. - ¡Excelente! -exclamó el rey-. Ahora podré recuperar mis jardines. Y a tí, te haré rica. Asegúrate de que dentro de una semana todo esté listo. Emplea tantos hombres como necesites. - Me temo que no podra ser majestad- dijo la joven-. Si quereis, puedo intentar regresar a recrear los jardines, pero no vivireis para verlo. Hacen falta muchisimos años para recuperar el equilibrio natural. Con mucha suerte, cuando yo sea anciana podria estar listo. Esas cosas no dependen de cuantos hombres trabajen en ellas. El cara del anciano monarca se quedo triste y pensativo, comprendiendo lo delicado que es el equilibrio de la naturaleza, y lo imprudente que fuese al romperlo tan alegremente. Pero amaba tanto aquellos jardines y aquellos animales, que decidio desarrollar un inmenso palacio junto a las tierras de la joven. Y con miles de hombres trabajando en la obra, pudo verla terminada en muchisimo menos tiempo del que debiera sido indispensable para reestablecer el equilibrio natural de aquellos jardines en cualquier otro lugar.

martes, 29 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, El miedo es blandito y suave

El miedo es blandito y suave
El miedo es blandito y suave Marina era una niña que tenía mucho miedo de la oscuridad. Al apagarse la luz, todas las cosas y sombras le parecían los más temibles monstruos. Y aunque sus papás le explicaban cada día con mucha paciencia que aquello no eran monstruos, y ella les entendía, no dejaba de sentir un miedo atroz. Un dia recibieron en casa la visita de la tia Valeria. Era una mujer increible, famosisima por su valentia y por haber hecho miles de viajes y vivido cientos de aventuras, de las que inclusive habian hecho libros y peliculas. Marina, con ganas de vencer el miedo, le pregunto a su tia como era tan valiente, y si cierta vez habia se habia asustado. - Muchisimas veces, Marina. Recuerdo cuando era pequeña y tenia un miedo horroroso a la oscuridad. No permitía quedarme a oscuras ni un momento. La niña se emociono muchisimo; ¿como era probable que alguien tan valiente pudiera haber tenido miedo a la oscuridad? - Te contaré un secreto, Marina. Quienes me ensañaron a ser valiente fueron unos niños ciegos. Ellos no pueden ver, así que si no hubieran descubierto el secreto de no tener miedo a la oscuridad, estarían siempre asustadísimos. - ¡Es verdad! -dijo Marina, muy interesada- ¿me cuentas ese secreto? - ¡Claro! su secreto es cambiar de ojos. Como ellos no pueden ver, sus ojos son sus manos. Lo unico que tienes que realizar para vencer el miedo a la oscuridad es realizar como ellos, cerrar los ojos de la rostro y usar los de las manos. Te propongo un trato: esta noche, cuando vayas a dormir y apagues la luz, si hay algo que te de miedo cierra los ojos, levantete con cuidado, y trata de ver que es lo que te daba miedo con los ojos de tus manos... y mañana me cuentas como es el miedo. Marina aceptó, algo preocupada. Sabía que tendría que ser valiente para cerrar los ojos y tocar aquello que le asustaba, pero estaba dispuesta a probarlo, porque ya era muy mayor, así que no protestó ni un pelín cuando sus padres la acostaron, y ella misma apagó la luz. Al escaso rato, sintió miedo de una de las sombras en la habitación, y haciendo caso del consejo de la tía Valeria, cerró los ojos de la rostro y abrió los de las manos, y con mucho valor fuese a tocar aquella sombra misteriosa... A la mañana siguiente, Marina llegó corriendo a la cocina, con una mayor sonrisa, y cantando. "¡el miedo es blandito y suave!... ¡es mi osito de peluche!"

lunes, 28 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, EL montón de pulgas

EL montón de pulgas
EL saco de pulgas Cuenta la leyenda, que el brujo Perrón y el mago Chuchin tenían una de las mejores colecciones de pulgas del mundo, las más listas, saltarinas y fuertes, utilísimas para cualquier hechizo. Llevaban siempre no menos de mil pulgas cada uno, bien guardadas en sus rarísimos sacos de cristal, para que todos pudieran apreciar sus cualidades. En alguna ocasión, el brujo y el mago coincidieron en un bosque, y entre charlas y bromas, se hizo tan tarde que tuvieron que acampar allí mismo. Entretanto dormían, el mago Chuchín estornudó tan fuerte y mágicamente, que miles de ardientes chispitas fugaron de su nariz, con tan mala fortuna que una de ellas llegó a incendiar las hojas sobre las que brujo y mago habían dejado sus pulgas. Como los hechiceros seguían dormidos y el fuego se iba extendiendo, las pulgas comenzaron a ponerse nerviosas. Todas eras tremendamente listas y fuertes, así que cada una encontró una manera de fugar del fuego, y saltaba con fuerza para conseguirlo. Sin embargo, como saltaban en direcciones distintas, los sacos seguían en su sitio y el fuego amenazaba con acabar con todas ellas. Entonces, una de las pulgas del mago vio a todas las pulgas del brujo saltando en su saco sin ningun control, y se dio cuenta de que jamas se salvarian asi. Y dejando de brincar, reunio a un grupito de pulgas y las convencio para brincar todas juntas. Como no conseguian ponerse de acuerdo hacia donde brincar, la pulga les propuso brincar una vez adelante y otra atras. El grupito empezo a brincar conjuntamente, y el resto de pulgas de su mismo saco no tardo en entender que saltando todas comites seria mas sencillo fugar del fuego, asi que al escaso todas las pulgas saltaban alante y atras, alante y atras. Las pulgas del saco del brujo, al verlo, hicieron lo mismo, y tuvieron tanta suerte, y balancearon tanto los sacos de cristal que llegaron a chocar uno contra otro y se rompieron en mil pedazos, dejando a las pulgas libres para ir donde quisieran. Cuando el fuego llego a despertar a los hechiceros, ya era demasiado tarde, y aunque pudieron apagar el incendio sin problemas, todas las pulgas habian conseguido fugar. Y jamás más se volvió a saber nada de aquellas excepcionales pulgas, aunque hay quien dice que aún hoy siguen trabajando en equipo para sobrevivir a los peligros de bosque.

martes, 22 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, El niño súper campeón

El niño súper campeón
El niño súper campeón Habia una vez un niño al que lo que mas le gustaba en el mundo era ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al futbol, a los cromos, a la consola... a todo. Y como no soportaba perder, se habia convertido en un entendido con todo tipo de trampas. Asi, era capaz de realizar trampas practicamente en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e inclusive en los juegos de la consola y jugando solo, se sabia todo tipo de trucos para ganar con total seguridad. Asi que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban un campeon. Eso si, casi nadie queria jugar con el por la mayor diferencia que les sacaba, excepto un pobre niño un escaso mas chico que el, con el que disfrutaba a lo mayorde dejandole siempre en ridiculo. Pero llego un momento en que el niño se aburria, y necesitaba mas, asi que decidio apuntarse al campeonato nacional de juegos de consola, donde encontraria rivales de su talla. Y alli fuese dispuesto a demostrar a todos sus habilidades, pero cuando quiso iniciar a utilizar todos esos trucos que sabia de mil juegos, resulto que ninguno de ellos funcionaba. ¡Los jueces habian impedido cualquier tipo de trampa! Entonces sintio una vergüenza enorme: el era bueno jugando, pero sin sus trucos, fuese incapaz de ganar a ninguno de los concursantes. Alli se quedo una vez eliminado, triste y pensativo, hasta que todo termino y oyo el nombre del campeon: ¡era el niño chico a quien siempre ganaba! Entonces se dio cuenta de que aquel niño habia sido mucho mas listo: jamas le habia importado perder y que le diera masivos palizas, porque lo que realmente hacia era aprender de cada una de aquellas derrotas, y a fundamento de tanto aprender, se habia convertido en un verdadero maestro. Y a dividir de entonces, aquel niño dejo de desear ganar siempre, y penso que ya no le importaria perder determinadas veces para poder aprender, y asi ganar solo en los momentos ciertamente importantes.

lunes, 21 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, el orgullo de los papás

el orgullo de los papás
Los papás más orgullosos En un chico pais estaban decididos a averiguar que era lo que de realidad agradaba a los papas, asi que planearon un concurso, utilizando el ultimo invento del profesor Cuchufleto: la maquina de la gozo, capaz de medir la gozo realidadera de la gente. Asi que cada niño exhibiria sus habilidades ante sus padres, y la maquina mediria cuanto se alegraban estos. Llego un niño con un cerdo amaestrado que bailaba y cantaba, una niña con un violin que tocaba como los angeles, y un niño erudito con su mayor libro, y la gozo fuese muy mayorde. Finalmente, manifesto un niño que no llevaba nada, ni sabia realizar nada, y cuando le preguntaron que entonces que hacia alli, solo dijo: "yo soy muy obediente". Al decir eso, la maquina midio tanta gozo en todos los padres, que llego a estallar, y aquel niño se llevo todos los premios por resolver el misterio de que es lo que mas gusta a los papas.

martes, 15 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, El partido importante

El partido importante
El mayor cortado Habia una vez un grupo de niños que habian quedado para jugar un cortado de futbol por todo lo alto. Habian dedicido que cada uno llevaria un fundamento significativo que debiera en todos los cortados oficiales, y asi, uno trajo el balon, otro el silbato, otro una porteria, otro los guantes del portero, las banderillas del corner, etc... Pero antes de comenzar el cortado, a la hora de escoger los equipos hubo una pequeña discusion, y decidieron que podria escoger aquel que debiera llevado el fundamento mas significativo. Como tampoco se ponian de acuerdo en eso, pensaron que lo mejor seria iniciar a jugar al completo, con todos los elementos, e ir eliminando lo que cada uno habia traido para ver si se permitia seguir jugando y descubrian que era ciertamente imprescindible. Asi que comenzaron a jugar, y primero eliminaron el silbato, pero quien hacia de arbitro pudo seguir arbitrando a gritos. Despues abandonaron a los porteros sin guantes, pero paraban idéntico de bien sin ellos; y tampoco se noto apenas cuando quitaron los banderines que definian los limites del campo, ni cuando cambiaron las porterias por dos papeleras...; y asi siquieron, hasta que finalmente cambiaron tambien el balon por una lata, y pudieron seguir jugando... Entretanto jugaban, pasó por allí un señor con su hijo, y viéndoles jugar de aquella forma, le dijo al niño: -"Fíjate, hijo: aprende de ellos, sin tener nada son capaces de seguir jugando al fútbol, aunque jamás vayan a poder aprender ni mejorar nada jugando así" Y los chicos, que lo oyeron, se dieron cuenta de que por su sobrante de orgullo y egoismo, lo que se presentaba como un cortado increible, habia acabado siendo un cortado penoso, con el que apenas se estaban divirtiendo. Asi que en ese momento, decidieron abandonar de un lado sus opiniones egoistas, y enseguida se pusieron de acuerdo para regresar a iniciar el cortado desde el principio, esta vez con todos sus elementos. Y verdaderamente, fuese un cortado alucinante, porque ninguno midio quien jugaba mejor o peor, sino que entre todos solo pensaron en divertirse y ayudarse.

lunes, 14 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, El payaso malabarista

El payaso malabarista
El misterioso payaso malabarista Había una vez un pueblo al que un día llegó un payaso malabarista. El payaso iba de pueblo en pueblo ganando unas monedas con su espectáculo. En aquel pueblo comenzó su actuación en la plaza, y cuando todos disfrutaban de su espectáculo, un niño insolente empezó a burlarse del payaso y a increparle para que se marchara del pueblo. Los gritos e improperios terminaron por ponerle nervioso, y dejó caer una de las bolas con las que hacía malabares. Algunos otros comenzaron a abuchearle por el error, y al final el payaso tuvo que salir de allí corriendo, dejando en el suelo las 4 bolas que utilizaba para su espectáculo. Pero ni aquel payaso ni aquellas bolas eran corrientes, y mientras la noche, cada una de las bolas magicamente dio espacio a un niño identico al que habia comenzado los insultos. Todas menos una, que dio espacio a otro payaso. Mientras todo el dia las copias del niño insolente anduvieron por el pueblo, molestando a todos, y cuando por la tarde la copia del payaso comenzo su espectaculo malabarista, se repitio la situacion del dia anterior, pero esta vez fueron 4 los chicos que increparon al payaso, obligandole a dejar otras 4 bolas. Y nuevamente, mientras la noche, 3 de aquellas bolas dieron espacio a copias del niño insolente, y la otra a una copia del payaso. Y asi fuese repitiendose la anecdota mientras algunos dias, hasta que el pueblo se lleno de chicos insolentes que no dejeban pacifico a nadie, y los mayores del pueblo se decidieron a acabar con todo aquello. Firmemente, impidieron a ninguno de los niños faltar ni increpar a nadie, y al comenzar la actuacion del payaso, segun empezaban los chicos con sus insultos, un buen monton de mayores les impidieron seguir adelante, de manera que el payaso pudo completar su espectaculo y pasar la noche en el pueblo. Esa noche, 3 de las copias del niño insolente desaparecieron, y lo mismo sucedió el resto de dias, hasta que finalmente solo quedaron el payaso y el niño autentico. El niño y todos en el pueblo habian comprobado hasta donde permitia expandirse el mal ejemplo, y a dividir de entonces, en espacio de molestar a los visitantes, en aquel pueblo ponian todo su empeño para que pasaran un buen dia, pues habian descubierto que hasta un humilde payaso permitia enseñarles mucho.

martes, 8 de octubre de 2013

Cuentos infantiles, El príncipe

El príncipe
El príncipe Lapio Habia una vez un principe que era muy injusto. Aunque parecia un perfecto principe, guapo, valiente e inteligente, daba la impresion de que al principe Lapio jamas le hubieran explicado en que radicaba la justicia. Si dos personas llegaban discutiendo por algo para que el lo solucionara, le daba la razon a quien le pareciera mas simpatico, o a quien afuera mas guapo, o a quien tuviera una espada mas chula. Fatigado de todo aquello, su padre el monarca decidio llamar a un erudito para que le enseñara a ser justo. - Llevatelo, mi erudito amigo -dijo el monarca- y que no vuelva hasta que este listo para ser un monarca justo. El erudito estonces partio con el principe en barco, pero sufrieron un naufragio y acabaron los dos solos en una isla desierta, sin agua ni comida. Los primeros dias, el principe Lapio, mayor cazador, consiguio pescar algunos peces. Cuando el anciano erudito le pidio compartirlos, el joven se nego. Pero algunos dias despues, la pesca del principe empezo a escasear, entretanto que el erudito conseguia cazar aves casi todos los dias. Y al identico que habia hecho el principe, no los compartio, e inclusive empezo a acumularlos, entretanto Lapio estaba cada vez mas y mas delgado, hasta que finalmente, suplico y lloro al erudito para que compartiera con el la comida y le salvara de expirar de hambre. - Sólo los compartiré contigo-dijo el sabio- si me muestras qué lección habéis aprendido Y el principe Lapio, que habia aprendido lo que el erudito le queria enseñar, dijo: - La justicia consiste en compartir lo que poseemos entre todos por igual. Entonces el erudito le felicito y compartio su comida, y esa misma tarde, un barco les recogio de la isla. En su viaje de vuelta, pararon junto a una montaña, donde un hombre le reconocio como un principe, y le dijo. - Soy Maxi, jefe de los maxiatos. Por favor, ayudadnos, pues poseemos un asunto con vuestro pueblo vecino, los miniatos . Ambos compartimos la carne y las verduras, y siempre discutimos como repartirlas. - Muy facil,- respondio el principe Lapio- Contad cuantos sois en total y repartid la comida en cantidades iguales. - dijo, haciendo uso de lo aprendido junto al sabio. Cuando el principe dijo aquello se oyeron miles de gritos de jubilo procedentes de la montaña, al tiempo que manifestó un grupo de hombres enfadadisimos, que liderados por el que habia hecho la pregunta, se abalanzaron sobre el principe y le hicieron prisionero. El principe Lapio no entendia nada, hasta que le encerraron en una celda y le dijeron: - Habeis intentado matar a vuestro pueblo. Si no resolveis el asunto mañana al amanecer, quedareis encerrado para siempre. Y es que resultaba que los Miniatos eran diminutos y numerosisimos, entretanto que los Maxiatos eran enormes, pero muy pocos. Asi que la solucion que habia sugerido el principe mataria de hambre a los Maxiatos, a quienes tocarian cantidades diminutas. El príncipe comprendió la situación, y pasó toda la noche pensando. A la mañana siguiente, cuando le preguntaron, dijo: - No hagais fracciónes iguales; repartid la comida en funcion de lo que coma cada uno. Que todos den el mismo numero de bocados, asi comeran en funcion de su tamaño. Tanto los maxiatos como los miniatos quedaron encantados con aquella solucion, y tras realizar una mayor fiesta y llenarles de oro y regalos, abandonaron marchar al principe Lapio y al sabio. Entretanto andaban, el principe comento: - He aprendido algo nuevo: no es justo dar lo mismo a todos; lo justo es repartir, pero teniendo en cuenta las distintos necesidades de cada uno. . Y el erudito sonrio satisfecho. Cerca ya de llegar a palacio, pararon en una pequeña aldea. Un hombre de aspecto muy pobre les recibio y se encargo de atenderles en todo, entretanto otro de aspecto igualmente pobre, llamaba la vigilancia tirandose por el suelo para solicitar limosna, y un tercero, con aspecto de ser muy rico, enviaba a dos de sus sirvientes para que les atendieran en lo que necesitaran. Tan a gusto estuvo el principe alli, que al marchar decidio regalarles todo el oro que le habian entregado los agradecidos maxiatos. Al oirlo, corrieron junto al principe el hombre pobre, el mendigo alborotador y el rico, cada uno reclamando su parte. - ¿como las repartiras? - pregunto el erudito - los tres son diferentes, y parece que de ellos quien mas oro gasta es el hombre rico... El principe dudo. Era diafano lo que decia el sabio: el hombre rico tenia que mantener a sus sirvientes, era quien mas oro gastaba, y quien mejor les habia atendido. Pero el principe empezaba a construir el sentido de la justicia, y habia algo que le decia que su previo conclusion sobre lo que era justo no era completa. Finalmente, el principe tomo las monedas e hizo tres montones: uno muy grande, otro mediano, y el ultimo mas pequeño, y se los entrego por ese orden al hombre pobre, al rico, y al mendigo. Y despidiendose, marcho con el erudito sendero de palacio. Caminaron en silencio, y al acabar el viaje, junto a la puerta principal, el erudito pregunto: - Dime, joven príncipe ¿qué es entonces para ti la justicia? - Para mí, ser justo es repartir las cosas, teniendo en cuenta las necesidades, pero también los méritos de cada uno. - ¿por eso le diste el monton mas chico al mendigo alborotador?- pregunto el erudito satisfecho. - Por eso fuesese. El monton mayorde se lo di al pobre hombre que tan bien nos sirvio: en el se daban a un mismo tiempo la necesidad y el merito, pues siendo pobre se esforzo en tratarnos bien. El mediano fuesese para el hombre rico, ya que que aunque nos atendio de maravilla, realmente no tenia mayor necesidad. Y el chico fuesese para el mendigo alborotador porque no hizo nada digno de ser recompensado, pero por su mayor necesidad, tambien era justo que tuviera algo para poder vivir.- termino de aclarar el principe. - Creo que llegarás a ser un mayor rey, príncipe Lapio concluyó el anciano sabio, dándole un abrazo. Y no se equivoco. Desde aquel momento el principe se hizo célebre en todo el reino por su justicia y sabiduria, y todos celebraron su subida al trono algunos años despues. Y asi fuese como el monarca Lapio llego a ser recordado como el mejor gobernante que jamás tuvo aquel reino.